Anais Lugo - Coraje.
Perú, oficialmente República del Perú, entre su diversidad
de paisajes que abarcan Valles, Mesetas, altas cumbres de los Andes y su
diversidad biológica, hacen de este país un atractivo para los turistas amantes
de la madre naturaleza, para nosotros como Venezolanos va más allá de un simple
atractivo turístico, es tomado como uno de los países de mayor oportunidad en
cuánto al ejercicio profesional. O así lo toman personas como Anaís, joven
Psicóloga radicada en Huaraz - Perú.
“Que la persistencia, la insistencia, el coraje, el aferrarme a mis sueños
y a tener una mejor calidad de vida, creo que me ha permitido avanzar y no
estancarme”
Anais Lugo
Psicóloga
Huaraz - Perú
¿Por qué Perú, porque escogiste ese país?
Bueno escogí Perú, porqué en primera instancia estaba gestionando mi visa en
Venezuela para viajar a otro país, sin embargo, tardó mucho la respuesta de mi
visa y mi esposo ya había salido de Venezuela, así ya pues, decidimos encontrarnos
en este país, ya que acá todavía no estaban pidiendo la visa para poder
ingresar y pues por ese motivo decidimos vernos acá antes de que comenzaran a
pedir ese requisito para poder ingresar los 2.
Consideramos además la posibilidad de poder ejercer acá nuestras carreras, ya que los requisitos de las universidades de acá o instituciones, que te piden son relativamente alcanzables y considerando eso, pues vimos una oportunidad de ejercer nuestras carreras aquí, trabajar y de alguna manera estabilizarnos y esa es otra razón por la que decidimos encontrarnos acá.
Desde nuestro desarrollo es oportuno a veces hacer esas evaluaciones,
claro, no a todos les funciona.
En su caso ha funcionado esa previa valoración, ¿has logrado concretar algo con tu profesión?
Si, de hecho, considero que es oportuno en cualquiera de los casos hacer ese tipo de valoraciones y aunque no a todos les funciona, eso es cierto, en mi caso podría decirte que si ha funcionado, de hecho, tengo 1 año y 1 mes ejerciendo mi carrera. Actualmente está en proceso de reválida mi titulación para poder ejercer de forma libre, y pues sí, básicamente podría decirte que si se ha podido concretar algo con esas valoraciones que se hicieron antes de salir de mi país.
Eso me contenta mucho. ¿Y qué haces actualmente en base a tu profesión?
Bueno actualmente laboro en un centro médico, donde se expide los exámenes médicos valga la redundancia, para adquirir brevetes o como le decimos nosotros en mi país, licencias de conducir; específicamente estoy en el área de psicología, allí evaluamos el área psicológica y de alguna manera también la parte psicomotora de los postulantes para licencia de conducir.
Interesante, ¿Cómo has vivido esta nueva etapa en tu vida?
Oye realmente ha sido una etapa muy desafiante sabes, porqué, bueno
nosotros sabemos que no es fácil estar nuevo en ningún lugar y mucho menos
cuando se trata de un trabajo, por supuesto las competencias son propias de
nuestra carrera y todo lo demás, eso ayuda, sin embargo, ha sido muy desafiante
por el tema que en mi trabajo particularmente hay muchas personas competitivas,
y pues, de alguna manera eso también me ha servido para esforzarme más, hacer
lo mejor posible, incluso para destacar entre los que estamos laborando allí en
el área de psicología.
Básicamente te puedo decir eso, que la he vivido como un desafío, como
un reto, y puedo decirte que es la mejor forma de enfrentar esta etapa, porque
es lo que me ha llevado a convertirme también en un elemento competitivo dentro
del trabajo y pues la competencia simplemente te hace crecer, te hace
esforzarte y te hace de alguna forma, dar la talla.
Claro, es importante destacar que así viva actualmente esa experiencia , sin embargo, al principio fue un tema bastante delicado de alguna manera porque implicaba muchos temores, implicaba dudas, implicaba miedos, implicaba muchas cosas que de alguna forma pudieron convertirse en algo negativo, sin embargo, creo que la vida misma le ha dado un vuelco a todas esas cosas que en un principio fueron negativas y pues ahora se ha convertido en una experiencia muy gratificante, una experiencia que para mí tiene mucho valor y tiene mucho peso.
¿Qué has hecho para afrontar esos miedos, esas cosas negativas?
En primera instancia aferrarme mucho a Dios, desarrollar más mi Fe, definitivamente, creer más en mí, confiar más en mí, poner en práctica todas mis habilidades y recordar que los tiempos malos también pasan, así pues, en esos momentos de negatividad, de pesimismo, de miedo, de temores, de dudas, me armé de coraje e insistí, yo creo que eso hasta el momento es lo que me ha dado los buenos resultados, la insistencia y la persistencia, no rendirme y creo que es algo que caracteriza tanto al Venezolano, que tengas o no una carrera como psicología, te aferras, te aferras a lo más positivo, te aferras a tus habilidades, te aferras a todo lo bueno que ya has vivido y aún más, te aferras a tus sueños y a lo bueno que puedes llegar a vivir, entonces, creo que eso es lo que me ha permitido mantenerme hasta el momento, y pues ahora decir que me siento tranquila, me siento bien conmigo misma y con el trabajo que hasta el momento he hecho, creo que es la clave para poder continuar en esta vida y sobre todo en esta situación donde te encuentras lejos de los tuyos, donde los miedos se acrecientan, los temores tocan la puerta e inevitablemente no dejas de abrir la puerta y entran esos temores y esos miedos, entonces creo que la persistencia, la insistencia, el coraje, el aferrarme a mis sueños y a tener una mejor calidad de vida, creo que me ha permitido avanzar y no estancarme.
Sí, hay circunstancias que nos derrumban y es allí donde la forma más
viable es aferrarse a algo propio. Solo nosotros sabemos lo que nos puede mover
de donde estamos; así que me parece bien su punto.
Bueno, nosotros venimos de un país plenamente cultural, pues crecimos conviviendo con diferentes grupos de extranjeros, ahora que tú lo eres, ¿Para ti, que significado toma ahora la palabra Inmigrante?
Sí que curioso, ahora que lo mencionas, pues a pesar de que no somos tan
adultos, tan viejos, yo recuerdo que crecí viendo en mi comunidad gente de otra
parte, gente extranjera, sin embargo, mi familia, yo misma, lo veíamos y lo
sentíamos como algo normal como parte del sistema, como parte de la estructura,
nunca a ellos los sentimos como si fuera algo extraño, si fueran algo anormal,
ahora bien, para darle respuesta a esa pregunta, mi inmigrante, sobre todo
inmigrante Venezolano significa no ser de aquí y aparentemente de ninguna
parte, porque a cualquier lugar de este país donde vayas o donde he ido para
hacerlo más personal, pues no me siento de aquí, no lo siento así y creo que a
ningún Venezolano le han hecho sentir eso, a ninguno, creo que nos han hecho
sentir parte del sistema, parte de la estructura, parte de la cultura, como
extranjeros, no nos lo han hecho sentir y creo que ese el significado que ahora
tiene para mí esa palabra, no ser de aquí y de ninguna parte de este
territorio.
Lo que me lleva a darle más valor del que le daba antes al hecho de pertenecer a Venezuela, ahora más que antes siento que amo más mi tierra, mis raíces, más a los míos, que amo más mi sistema, que amo más mi cultura, todo eso pues, todo lo lindo que tiene Venezuela, y pues él no sentirme de acá y de ninguna parte de este territorio, ni de este sistema, me hace extrañar y añorar más mis raíces.
Son palabras bien fuertes las que me acabas de decir, pero es la realidad
que nos ha tocado vivir como extranjero. Con casi todos los que he hablado
sienten lo mismo; no ser parte de nada, sin embargo, para mí, tú respuesta toma
mayor peso por el país donde te encuentras; pues no es un secreto, los actos de
rechazo que se han presentado en ocasiones, no es a todos los Venezolanos, ni con
todos los Peruanos aclaro eso. Pero si más recurrente que en otras partes
quizás.
Bueno te pregunto
¿cuántos años tienes en Perú, quisiera saber si te ha tocado algún acto de
rechazo por tu nacionalidad o has presenciado un caso?
Si, son palabras bien fuertes y la digo con toda propiedad y las mantengo,
creo que las mantendré hasta que no seamos más inmigrantes, si por supuesto,
creo que tiene mucho que ver con el país donde me encuentro actualmente, de
hecho, tengo varios amigos, incluso mi esposo estuvo en otro país, o sea, y de
verdad que ha sido distinto en otros países, no hay tanta xenofobia, no hay
tanto rechazo, no hay tanta predisposición, sin embargo, creo que todo el mundo
tiene esa predisposición con el extranjero Venezolano, en este caso, en este
país, han ocurrido cosas muy desagradables, muchos compatriotas han hecho cosas
malas y nosotros sabemos que por uno pagamos todos, lamentablemente, justo le
decía en estos días a un conocido, le decía nos toca lidiar con eso y trabajar
para que la gente nos conozca por la obra de nuestras manos y por esas obras
nos juzguen, ni modo, no queda de otra.
No hay forma de sabes qué, de victimizarte, de entristecerte o
achicopalarte y ya, quedarte ahí simplemente haciéndote la víctima, sintiéndote
mal, pues no, ni modo, es verdad, por uno nos juzgan a todos, por los actos
malos que unos han hecho nos señalan a todos
o se predisponen con todos; sin embargo, creo fielmente que por las
obras de nuestras manos nos tienen que juzgar y creo que hasta el momento es lo
que también me ha ayudado a salir adelante, porque definitivamente a pesar de
que no me he topado solamente con gente buena, te puedo decir lo mismo que tú
has dicho, pues no es con todos los Venezolanos, no es con todos los Peruanos,
aquí hay gente muy buena, gente muy noble, hay gente con mucha calidad humana;
pero también hay gente predispuesta, gente prepotente y todo lo que ya sabemos, gente con mucho prejuicio, bueno te puedo decir que aquí, si hay actos de
discriminación, bastante, han hecho en la capital, yo no vivo en la
capital, vivo a 8 horas de la capital, pero en la capital han hecho marchas
contra los Venezolanos, aquí donde yo vivo de verdad, la vida es muy tranquila,
la vida es muy llevadera, le gente es muy noble, de verdad que sí y muy
trabajadora y bueno, felizmente me he topado con gente muy buena la verdad.
Aquí tengo 1 año y 7 meses para ser precisos; nunca han hecho en mí o
conmigo un acto de discriminación, nunca nadie me ha dicho, ah
es que eres “veneca” como generalmente nos dicen por ahí en cualquier lado,
nunca me han gritado o han sido groseros conmigo; lo único desagradable que te
puedo decir que me ha pasado, es que me he sentido invadida por la mirada de
algunos caballeros de pronto abusivos o atrevidos por así decirlo, claro nunca
me han faltado el respeto así directamente, pero eso en algún momento creó
cierto temor en mí, de salir a las calles solita, en movilizarme, que esto y lo
otro, cosa que ha menguado en Dios y la fortaleza que él me ha dado y al
círculo social con el que ahora me manejo, porque ahora tengo unos amigos y
todo eso, pero así actos de discriminación así directamente, pues no, no he
vivido eso.
Te puedo decir, que más que un caso de rechazo por nuestra nacionalidad he presenciado, o sea, tengo conocidos que han sufrido explotación en el trabajo, es una cosa bárbara, una cosa tirana, una cosa terrible, que duele, duele nada más reconocerlo, verlo y saber que alguien cercano a ti está pasando esa situación es terrible, ese caso a pesar de que no es directamente que te digan, sabes qué, voy a tratarte mal porque eres Venezolano, nada más el hecho de que no te paguen lo que corresponde, de que te pongan a trabajar más horas de las correspondientes, o sea, de que hagan esas cosas, eso representa un maltrato, simplemente porque eres Venezolano, porque saben que necesitas el trabajo, porque saben que estas desvalido de alguna manera y para mí es el acto más vil que he podido presenciar, tengo varios amigos que le ha sucedido eso, trabajan más de la cuenta, les pagan menos de lo que deberían pagarle.
Incluso, hay un caso muy cercano de un amigo que trabajó un tiempo en un taller y ni siquiera le reconocieron su trabajo, ni siquiera le pagaron , un día le dijeron, sabes qué, no hay trabajo ven la próxima semana, volvió la próxima semana, aún le debían su semana de pago y no se la pagaron, así paso una y otra vez, paso 1 mes y en la misma situación y nunca en realidad le pagaron el trabajo que ya había hecho y creo que es el acto más vil que podríamos decir, que podría mencionarte, porque viene ahora a mi mente, es triste, es doloroso, lastimosamente que varios compatriotas estén pasando por eso, que nuestros hermanos pasen por eso, porque a veces los pueblos, en este caso este país fue ayudado, incluso hay gente que aún permanece en nuestra tierra porque ya echaron raíces, tienen buenos trabajos o de alguna manera se acostumbraron tanto a Venezuela que ni siquiera quisieron volver a esta tierra, y a esa gente se les ayudó, nosotros sabemos pues, sin discriminarle, sin nada, se les abrieron las puertas, se les permitió echar raíces, se les permitió establecerse y a veces el pueblo se comporta como un pueblo sin memoria y creo que eso es lo más doloroso.
Me agrada y celebro
la actitud que has tomado frente a circunstancias desagradables. Y claro, esos
casos afectan, la explotación y abuso de un compatriota, particularmente es
algo que me irrita, es un maltrato emocional. Porque muchos salimos con ideas
de ingresos y comodidades que no tenemos en nuestro país, y ser tratados de esa
manera te desgasta emocionalmente.
Bueno señora Anais,
¿dígame una palabra que la defina?
Bueno mi estimada, te podría decir que Optimista es la palabra que me define justamente ahora.
¿Por qué?
Porqué la vida no es estática, y precisamente como pasaron los días buenos, llegaron malos, los días malos también van a pasar y van a llegar los días mejores, entonces esa carga de positivismo con la realidad por su puesto, positivismo y realidad al mismo tiempo me hacen proseguir a la meta, me hacen llenarme de energía, me hacen recargar las baterías y avanzar, seguir, luchar, me hace recordar mis sueños y me hacen tener más ganas de seguir luchando y creo que es la palabra que justamente ahora me define, porque en estos momentos me lleno de esperanza, mucha esperanza, me lleno de mucha buena energía.
Pienso que mi país
va a estar mejor, mi gente va a estar mejor y pues como dice un famoso en una de
sus canciones, mi mayor deseo es el que él tuvo para ese momento con su país,
que algunos falsos hijos no lo sigan pintando de gris, que mi gente viva feliz,
definitivamente es lo que más añoro, lo que más deseo y a través del optimismo
puedo mantener ese deseo y ese sueño vivo; entonces, esa es la palabra que me define
justamente ahora, que me llena de ganas de seguir soñando, de ganas de seguir
luchando por esos sueños para que se conviertan en metas y posteriormente se
conviertan en realidad.
Te dije hace un rato que la vida no es estática, y a través del optimismo,
yo puedo ver como realmente las cosas van cambiando, van mejorando, se van
pintando de otro color, y aunque no dejamos de tener colores grises, nosotros
mismos también decidimos con que pincel pintamos nuestra vida, y pues a ese
pincel nosotros los psicólogos le podemos llamar actitud, creo a través del
optimismo nosotros podemos mejorar nuestra actitud ante las situaciones
difíciles que nos toque vivir en el día a día. Y creo que esa carga de
optimismo es la que todos necesitamos para poder avanzar, para no quedarnos
allí hundidos en el dolor, en la tristeza, en la desesperación, que un
inmigrante pueda esperar y aunque no nos sintamos de este lugar, ni de ninguna
parte por ahora, podamos llenarnos de esperanza y saber que algún día podremos
retornar y que nuestro país sea otro, o que sea el que algún día tuvimos, sea
ese país lleno de colores, con un arcoíris iluminándonos los días, o que al
menos podamos reunirnos con nuestras familias y aunque pase mucho tiempo para
que eso sea así, lo importante es mantener viva la esperanza, saber que se
puede y creerlo por supuesto, no perder nunca, nunca de vista ese sueño, esa
meta.
Sí, ser optimista sin despegar los pies de la tierra es lo primero. En este punto quiero decirte, hay una línea muy amplia entre esa Anais que conocí en la UNY y la que es ahora; hay una persona sumamente madura, evolucionada y fuerte. Has decidido tomar parte valiosa de este viaje y eso se aplaude, espero sigas creciendo más.
UN MUNDO DIFERENTE DESDE ACÁ
Salir de tu Zona de Confort es difícil, por ello, algunos se toman la tarea
de evaluar la opción por la que están cambiando dicha zona, sin embargo, la
crisis tan aguda que vivimos en nuestro país muchas veces no nos da la
oportunidad de realizar ese tipo de evaluaciones, Arriesgarse para ganar o
perder parece ser la solución inmediata.
El mundo al que nos enfrentamos fuera de nuestros horizontes a veces no es
ni la mitad de lo que llegamos a imaginar, para unos resulta fácil la
adaptación, por las situaciones que los rodean, gente amable, Grandes
Oportunidades Laborales, son solo algunas de las gratitudes que reciben
un grupo; mientras que otros, no corren con la misma dicha, labores forzosas,
poca remuneración, rechazo y abusos los suele acompañar en su camino como
inmigrante. Estas últimas situaciones vulneran al individuo y lo exponen a
ciertos Síntomas Psicológicos aunado al hecho de estar lejos de tu casa
y de los tuyos; resultando devastador continuar en el viaje, para otros como Anaís
que han encontrado deducir la finalidad de esos días oscuros y
convertirlos en hermosos atardeceres pintados de arcoíris, tomando una razón
para seguir, luchar, levantarse y Soñar.
Ese mismo sueño que nos impulsó a
salir de casa, revivirlo día a día parece ser una lucha constante contra el
mundo y contra nosotros mismos, esos pensamientos abrumadores de rendimiento
que suelen desvanecer cualquier sentido de superación es lo que más nos afecta
en ocasiones, por ello, resulta imprescindible buscar las Herramientas que nos
permiten afrontar estos desafíos.
Validar nuestras habilidades y destrezas, Fomentar Nuestro Desarrollo
Personal, afianzar nuestros recursos personales a la hora de situaciones
desgastante, son algunos de los puntos que debemos tomar en cuenta en nuestra
situación de extranjero, considerando esos días y personas no gratas como parte
de nuestro formación e inclusión en ese nuevo país donde hacemos vida hoy en
día.


Comentarios
Publicar un comentario