Anayohey González - Que me llamen Ana.
República Dominicana, conocida
por su música contagiosa y es qué, fiesta en Venezuela que no se coloque un
merengue de Eddy Herera, no es fiesta. Muchos
recordaremos en este instante sus más sonadas como "Demasiado Niña"
"Pégame tu vicio"
Pero hoy les hablaré de Ana.
"Todos estamos claros, somos Venezolanos,
somos Chamos, pero a veces quisieran que nos llamaran por nuestro nombre, óyeme
Ana, óyeme Pedro, óyeme Carlos" Anayohey González
28 Años
Ingeniera / Abogada
Santo Domingo – República
Dominicana
República Dominicana, conocida
por su música contagiosa y es qué, fiesta en Venezuela que no se coloque un
merengue de Eddy Herera, no es fiesta. Muchos
recordaremos en este instante sus más sonadas como "Demasiado Niña"
"Pégame tu vicio"
Pero hoy les hablaré de Ana.
Anayohey González
28 Años
Ingeniera / Abogada
Santo Domingo – República
Dominicana
¿Por qué optaste por República Dominicana?
Porque llegué a Dominicana, bueno decidí salir del país en busca de nuevas oportunidades, sentía que me estaba quedando estancada y no tenía oportunidades de mejora.
Ok, pero ¿Por qué Dominicana?
Porqué era el único país que conocía, que pasa, yo había ido a Aruba y había venido para acá, entonces, ya tenía como una comparación de lo que, o sea, de cómo se podía vivir, lo vi como que era más factible acá, el pasaje estaba más económico. Entonces nada, decidí que fuera aquí; realmente creo que fue el pasaje; esa fue la decisión predominante.
¿Cuánto tiempo llevas en Dominicana?
Ya tengo alrededor de 3 años y medio, 3 años y 6 meses para ser exactos.
¿Te fuiste con alguien?
Con mi hermano y 2 personas más. Una amiga y la novia de mi hermano.
A muchos les toca emprender ese viaje solo, al salir con tu hermano. De pronto un familiar más cercano, ¿cómo viviste ese proceso?
Claro, sin duda alguna fue un gran apoyo; creo que si no, la cosa hubiese sido totalmente diferente, y el tenerlo a él, como te decía, era sentir un apoyo y al mismo tiempo me sentía responsable, responsable de él, responsable de que tenía que avanzar, seguir adelante porqué lo tenía a él y de cierta forma era mi responsabilidad.
Entiendo, fue como decimos nosotros, un arma de doble filo. ¿Cómo has vivido esta nueva etapa en tu vida?
Imagínate, que podría decirte, esta etapa de mi vida ha sido más de aceptación, de preguntarme muchos porqué y de decir: “Bueno este es lo que toca y nada pa´ lante es pa ya”
De aceptar… ¿Qué te aceptaste? ¿Qué te has preguntado?
Bueno de aceptar, primero me acepté a mí, aceptar quien soy, debo confesar que esta experiencia aumento en gran medida mi autoestima, me hizo ver como pude afrontar todas las situaciones que se me presentaron y seguir adelante. Y serian interminables las cosas por decir, aunque aún en ocasiones me pregunto ¿Por qué? ¿Por qué nos tocó vivir esta época de la vida? ¿Por qué esta época de la historia, porque vivirla nosotros? Se suponía, que uno tenía un futuro armado. También me digo, que si no hubiese sido así, no hubiese dado el valor a las cosas que antes no lo tenían y ahora son indispensables para mi vida.
¿Qué me he preguntado? Muchas cosas, me pregunté un millón de veces ¿Por qué? ¿Por qué a nosotros? ¿Por qué en este tiempo? ¿Por qué nos tocó vivir este tiempo? Me pregunto cuándo se va acabar, si seremos mejores, realmente creo que lo más me pregunto es; si Venezuela será lo que fue antes, si podré volver y sentir, sentirme parte de algo.
Entonces, ¿Quién eres hoy Ana?
Sigo siendo Ana, sigo siendo Anayohey, que salió de Venezuela en búsqueda de algo mejor, solamente que ahora soy conocedora de mis debilidades, de mis fortalezas, me veo al espejo y reconozco lo que veo. Y también, al verme sé que pudé afrontar los obstáculos que se colocaron en el camino.
¿Quién soy ahora? Soy Ana más fuerte, Ana más segura, que aún mantiene la esperanza, una Ana que valora más a su familia; que entendió lo que era tener un país y ser nativo de allí. Una Ana que entiende que la felicidad esta en pequeñas cosas que cuando se tiene, muchas veces no se le da el valor; pero que cuando faltan resultan esenciales para la vida.
Debo confesarle algo, me alegra mucho su crecimiento personal; es algo que siempre imagine en usted porque sé lo capaz que es, solo faltaba que lo reconocieras.
Bueno, continuando con todo esto ¿Cambiarías esta etapa?
Si te soy sincera me gusta lo que he aprendido, me gusta haberme dado cuenta de muchas cosas y aunque se que si no hubiese sido por esto, no hubiese sido así; la verdad si pudiera cambiarla, la cambiaría. Aunque se que hay situaciones que enseñan, que tienen que pasar de una u otra manera para que uno aprenda, la verdad es que esta ha sido en algún punto demasiado extrema.
¿Por qué la cambiaría? Porqué ha sido demasiado dolorosa y aunque si he aprendido, creo que el precio ha sido demasiado caro, no estoy segura que quizás en otras circunstancias le hubiese dado el valor que ahora le doy a las cosas, pero creo que si pudiera elegir no ser inmigrante sin duda lo elegiría.
Ya que tocamos esa palabra. Ana, para ti que significa la palabra migrante, viniendo de un país tan diverso en cultura, la hemos escuchado desde pequeñas, pero ahora lo eres.
¿Qué significado tiene ahora?
Realmente creo que nunca me había detenido a preguntarme el significado; pero si puedo darte una anécdota. Hace una semana exactamente si no me equivoco, tuve la oportunidad de conocer un señor del Salvador que vive en EEUU y estábamos hablando un poco, de todo un poco, conociendo a la familia de mi esposo y entonces yo le dije, que realmente ahora como inmigrante comprendía muchas cosas o una en particular y recuerdo una anécdota del Chino, creo que tú te acuerdas de él, amigo de aquel personaje; en una ocasión él nos dijo que había estado en una reunión y que lo que le había agradado de esa reunión, era que todos lo llamaban por su nombre, nadie lo llamaba Chino y que él le pedía a ellos como sus amigos que por favor lo llamaran por su nombre Gerardo.
Para ese momento yo dije; Ok no quieren que le digan Chino ya, pero ahora lo entiendo y lo comprendo, porque óyeme todos estamos claros, somos Venezolanos, somos chamos, pero a veces quisieran que nos llamaran por nuestro nombre, óyeme Ana, óyeme Pedro, óyeme Carlos. No como uno aparte, y creo que eso es de lo más marcante como inmigrante, que en el sitio donde te encuentras, en ese país que te acoge, tú no eres parte de ellos, tú simplemente eres uno fuera del montón, tú no eres de nosotros y creo que es lo más impactante, sentir que aunque estas aquí, aunque estas en un país tratando de hacer una vida, nunca será el tuyo y te soy sincera, yo digo Wow pero porque hay tanto recelo con el inmigrante, porque hay tanto prejuicio, tantas trabas; porque recuerdo que Venezuela por más que sea el país que sea siempre había oportunidades para el inmigrante. Cuantos Chinos no llegaron, Árabes, Españoles, Portugueses, y jamás sentimos xenofobia, al contrario se sentía admiración y todo el mundo estaba como loco por salir con una persona diferente, o no salir, conocer y demás, porque con nosotros no, o sea, somos los bichos raros, pero bueno creo que es parte de la circunstancia, la fama que se ha surgido. Yo creo que si tendría que definirlo, mi inmigrante significa no pertenecer a ese lugar.
Wow, esa definición me gustó, porque una vez lo pensé de esa manera y le decía a una chica de aquí. El nuevo en el trabajo deja de ser nuevo al pasar el tiempo… Uno como extranjero no, siempre será para ellos eso, “El extranjero”
Bueno y ¿Cómo has tomado este cambio?
Como un aprendizaje, sin duda alguna es lo único positivo que puedo verle, es un aprendizaje y es una oportunidad de crecimiento, de progresar, en mi mente, particularmente yo debería hacer más, con el progreso con todo, personal como familiar, la de mi familia en Venezuela. Pero eso es lo que ha generado.
Personalmente es una bonita etapa, la de Aprendizaje. Ok, Ana ahora dime ¿Una palabra que te defina?
Si estuviese en una entrevista de trabajo te diría proactiva y dinámica, pero como no es así, si tuviese que buscar una palabra que me defina seria Perseverante sin duda alguna.
¿Por qué esa palabra?
Creo que fue la primera que vino a mi mente, por todo lo que he pasado; tanto laboral, personal, y es simplemente que eso es lo que he adquirido, perseverar, intentar, fallé esta vez, no salió como quería, vamos hacerlo de esta forma, hasta que se logren los resultados y me he llenado de paciencia. Pero realmente esa no sería la palabra que me defina, porque bueno me ha tocado tener paciencia, no porque yo lo sea, a veces, me he caracterizado por impaciente y demás. Pero de lo algo que he adquirido es a perseverar, continuar, avance mañana será otro día y será oportunidad de hacerlo y conseguir lo que se necesita.
¿En qué etapa de tu vida estas?
Si me hubieses hecho esa pregunta hace 5 días, quizás mi respuesta fuese sido diferente, pero ya ahora mi respuesta seria, estoy en un punto, en una etapa de mi vida de crecimiento, de seguir conociéndome, seguir fortaleciéndome, seguir creyendo; mejor dicho, comenzar a creer fuertemente en mis capacidades y pues avanzar. Aunque si miro atrás y veo lo que era hace 3 años o más y me veo ahora, y veo el crecimiento que yo tengo, puedo ver que realmente he avanzado, creo que no estoy en el punto donde quisiera encontrarme por lo cual tengo que trabajar mas y con más fuerza.
En base a esa respuesta, sería oportuno preguntarte. En qué punto deseas encontrarte, para decir: ¿Listo lo logré? Pero no lo haré, lo omitiré esta vez.
Pues considero que ahora mismo estas en esa búsqueda, porque fijamente no lo sabes y seria forzado una respuesta inmediata. Mejor te dejo seguir avanzando y tú misma lo vayas descubriendo, cuando ya lo estés me lo cuentas, quizás a muchos le serviría, pues aún no lo saben tampoco.
UN MUNDO DIFERENTE DESDE ACÁ
Arriesgar toda una vida en Venezuela por un Futuro Incierto afuera, es algo que muchos como a Ana nos ha tocado hacer, no importa cuanta evaluación previa le hagas a dicho país, las pruebas que allí te encontraras no son ni la mitad de lo que has llegado a imaginar en algún momento.
Como jóvenes emprendedores hemos tratado de buscarle la mejor cara a la inmigración, para algunos ha sido difícil obtener ese buen resultado, mientras que otros como Ana han logrado sacar el mayor provecho, obteniendo una evolución personal y espiritual que va más allá de cualquier idea de adquisición económica y material, idea que nos mueve al principio para salir del país.
En esta nueva etapa de autoconocimiento, servirán de mucho esas personas y momentos buenos y malos que se tropiezan en tu camino, porque en medio de toda esa disputa, nos encontramos nosotros, esa persona en pleno reconocimiento de sus habilidades, destrezas y dificultades; pues con estas nuevas herramientas desarrolladas nos permitimos encajar en ese nuevo círculo social.
En esta nueva etapa que escribimos de nuestra vida, muchos creemos que el tiempo es lo que nos define ahora; pues sí, empezamos a tomar el tiempo como nuestro pilar, donde cada segundo, minuto, hora, día mes y año, debe sumarse solo si ha sido parte del cumplimiento de nuestros objetivos. Les cuento que la realidad de emigrar es totalmente diferente para cada uno de nosotros, avanzar o estancarse no es cuestión de tiempo, es cuestión de nuestra actitud frente a las situaciones que se nos van presentando y que el compararse con otra situación de migración, debe parar ya, de surgir como buena opción ante nuestros momentos de crisis.


Comentarios
Publicar un comentario