Mariangelica Timaure - Siempre damos muchísimo más.
Argentina, oficialmente República de Argentina, su situación política
actual influye notablemente en su economía, de lo contrario Argentina siempre
se ha tomado como el segundo país más desarrollado económicamente e importante
de Sudamérica.Otro punto favorable de este país, son sus grandes aportaciones en ciencia,
siendo el país iberoamericano con mayor cantidad de premios Nobel, 3 para ser
exactos. Es el segundo más grande de América Latina, su territorio reúne una
gran diversidad de climas; así como también se ha caracterizado, en general, y
con algunas excepciones, por un mayor nivel de autonomía respecto de las
grandes potencias, una política exterior más soberana, en comparación con otros
países latinoamericanos.
Por todo lo antes mencionado, hacen de dicho país un gran atractivo para
inmigrantes que buscan una mejor calidad de vida, Argentina parece ser una
excelente opción porque brinda grandes oportunidades, además su recepción con
el extranjero es totalmente amena, o así lo ha vivido Mariangelica, con más de
2 años en Buenos Aires – Argentina, la famosa Europa de Latinoamérica.
“Yo creo que la mayoría de Venezolanos, de los que salimos siempre damos muchísimo más, porque somos inmigrantes, agradecemos, necesitamos el trabajo y un montón de cosas”
Mariangelica
Timaure
Docente
Educación Comercial
27
años
Buenos
Aires - Argentina.
“Yo creo que la mayoría de Venezolanos, de los que salimos siempre damos muchísimo más, porque somos inmigrantes, agradecemos, necesitamos el trabajo y un montón de cosas”
Mariangelica
Timaure
Docente
Educación Comercial
27
años
Buenos Aires - Argentina.
¿Por qué tomaste como opción Argentina?
Bueno de escoger Argentina, realmente no sé porque lo escogí, en mis planes nunca estuvo emigrar, pero nada, mi hermano tenía acá para ese entonces como 6 - 7 años y bueno sabía mucho de la cultura de Argentina, su economía, cultura, tradiciones, todo porque él estaba acá, no estaba en Buenos Aires, la capital, si no que estaba en Córdoba, y bueno, siempre que la situación se ponía más y más difícil, yo decía bueno si me toca me voy para que mi hermano, pero no fue algo que yo leí, busqué, vi cosas buenas, cosas malas; pero bueno en la historia toda la vida se ha hablado que Argentina es la Europa de Latinoamérica, tiene mucho territorio, tiene muchas cosas buenas y yo creo que su receptividad hacia el inmigrante, yo creo que fue la mejor decisión que tomé por la receptividad que tienen ellos hacia el inmigrante, de verdad que es otra cosa.
¿Buen
punto, cuéntame de ese primer impacto al llegar a Argentina?
¿Cómo te recibió Argentina?
Bueno como te comenté, para mí la emigración no fue una decisión, si no fue porque me tocó, de verdad tenía muchísimo miedo, tenía muchísimo pánico, tenía muchas expectativas, era terrible los sentimientos de miedo, porque lo relaciono más con el miedo que sentía en mi ser, pero nada, al final esta decisión se convirtió en mi gran bendición porque Argentina es mi segundo hogar, es mi segunda patria, es mi segundo país, como me abrieron las puertas, las oportunidades que me brindaron, la buena onda, los buenos comentarios, el apoyo que me dieron, o sea, de verdad que fueron muchísimas cosas buenas que le tengo que agradecer a este país como tal y a la gente que esta acá.
El Argentino, en la mira del mundo es como que medio “cheto”, sifrino, porque tienen muchos rasgos europeos y siempre han sido la Europa de Latinoamérica, pero realmente cuando los conoces bien son un amor, son unas personas muy nobles, muy receptivas al emigrante, no solamente con el Venezolano, si no con cualquiera que entre a su país, porque toda la vida han convivido con diferentes naciones y bueno ellos siempre dicen que los Venezolanos somos muy bonitos, somos muy buenos y que la mayoría somos muy bien portados y estudiosos, entonces esas ganas con las que uno se entrega hacia el trabajo, hacia la sociedad, hacia la vida; de verdad que ellos lo toman mucho.
Quiero que me hables un poco más de ese miedo o esos miedos que predominaban en ti durante ese viaje para llegar a tu segunda casa ahora, ¿Qué pensabas, a qué le temías más?
Uy no sé, era un miedo hacia lo desconocido, era un miedo a llegar a una tierra que no es la tuya, que no sabes cómo te vas a manejar, como es el medio de transporte, como es el medio de tren, como es el medio de metro, era miedo a todo, miedo a entrar a una nueva sociedad, a una nueva cultura y también era el miedo al rechazo, era bastante complejo lo que pasaba por mi mente, pero bueno también ese miedo como que me daba mucha fuerza, mucha fortaleza para dar lo mejor de mí, entonces era como que medio raro.
Otra cosa, era el miedo a la soledad, porque yo decidí emigrar sola y yo no tenía a nadie acá, entonces el hecho, de estar sola en un país que no sabes absolutamente nada, que fue una decisión que te tocó porque te tocó, era un poquito medio complicado, de verdad que me sentía como perdida, me sentía como que me soltaron en una caja vacía y esa caja vacía yo tenía que hacer un mundo, no sé cómo explicártelo, luego uno de mis temores era el trabajo, o sea, yo en Venezuela hacia lo que a mí más me gustaba, era mi pasión, para lo que yo consideró que nací y pasar a trabajar cualquier otra cosa, no ejercer también me daba mucho miedo, pero bueno fueron momentos fuertes, llegar a establecerte, comenzar desde 0, pero bueno ese miedo fue el que poco a poco me fue impulsando hasta que bueno más o menos me estabilice y hasta que llegó el momento de ejercer, una vez que conseguí el trabajo en mi área, que ya era otro tipo de sueldo, bueno ya ahí las cosas van cambiando.
Es que el miedo no es tan malo como parece, una vez que lo conoces, él puede
limitarte o paralizarte en un momento, pero nos permite avanzar una vez
visualicemos la meta, pues nos mueve hacia allá.
¿Una caja vacía? Que significado
tan completo, creo que así se siente salir y dejar todo. ¿Hoy en día como esta
esa caja?
Lo reflejo con una caja vacía porque me sentía, en una ciudad tan grande,
con tantos habitantes, me sentía sola y me sentía vacía, también sentía mucha
oscuridad, sentía que no veía las cosas muy bien y muy claro, de verdad
sentía una profunda tristeza que me impedía ver más allá, por eso lo relaciono
con una caja.
Pero bueno, a esa caja poco a poco le fui dando forma, poco a poco aferrada mucho a la fe y actitudes propias, fui saliendo adelante; después llegaron familia, llegó mi hermana, mis primos, mis tías, tengo familia ya acá, no fueron mi apoyo, pero ya no estaba tan sola, quizás cada quien estaba en su mundo porque no podemos convivir, pero yo sé que cualquier cosa que me pasará yo sabía que iba a poder contar con ellos, poco a poco me fui estableciendo un poco más, fui luchando por mis cosas, en ese camino para llegar a la estabilidad, de verdad que viví muchísimas experiencias buenas y malas, más son las buenas y experiencias a veces únicas, con gente que fueron ángeles, gente que fueron especiales y de verdad que hoy en día no me quejo para nada de la decisión que tomé, ya hoy por hoy sigo en el mismo trabajo, desde hace 2 años ejerzo mi profesión, logré alquilar mi apartamento, logré tener mis cosas, logré vivir bonito y ya me siento más estable, me siento tanto emocional, económica y socialmente, que he crecido mucho de verdad.
Qué bonito crecimiento y se siente; de verdad que sí.
¿Esta nueva etapa en
tu vida como la has vivido?
Mi vida bien, bien, de verdad que he cambiado mucho mi manera de pensar, mi manera de ser, he adoptado un poquito de la cultura de acá de Argentina, quizás en acento y eso no se me pegue mucho, pero bueno hay muchas cosas que ya he adoptado y la he hecho parte de mi día a día, pero de comida un poco, no dejo de comer mis cosas criollas, porque toda la vida comiendo lo mismo, ahora es imposible dejarlo de comer.
Acá tienen una diversidad de cultura, lo bueno lo aprendo, lo pongo en práctica, lo malo lo voy desechando; pero tampoco voy a estar criticando o juzgando, burlándome, lo respeto y se los aplaudo, pero bueno es una vida de mucho trabajo, de mucha dedicación, yo creo que la mayoría de Venezolanos, de los que salimos, siempre damos muchísimo más, porque somos inmigrantes, agradecemos, necesitamos el trabajo y un montón de cosas, entonces digamos que a veces creo que dejo mi alma en lo que es el trabajo y mis labores diarias y hay veces que me siento sumamente cansada, sumamente agotada y siento que he dejado atrás muchas cosas personales, simplemente por trabajar y descansar; es como medio raro porque no es el deber ser, pues tendríamos que tener tiempo para todo y de verdad que para todo, a veces no tengo tiempo, independientemente trabaje de lunes a viernes y tenga los fines de semana libre a veces el cansancio físico y emocional es fuerte.
¿Qué cosas has dejado de hacer que representan a Mariangelica?
Los estudios en cuanto a curso, capacitaciones, cosas que allá en Venezuela
hacia constantemente, no sé, acá me siento como agotada será. Bueno aquí hay muchas
cosas que hacer, la educación es gratuita, pero no sé, no siento la misma
motivación, la misma alegría, ni el mismo ánimo como allá, de verdad me cuesta,
la distracción, allá yo practicaba mucho baile, acá no lo hago, incluso lo
hice, no sé, me fue como 2 clases mal, me dio un bajón de emoción y no volví
más.
Si más que nada esas cosas que realmente me representaban mucho, aquí las dejé de hacer y bueno aquí lo único que me dedique hacer fue a trabajar y a establecerme, y es triste, es triste cuando tú ves todo lo que hacías antes, que hacías un montón de cosas, sabiendo muy bien que estabas en una crisis o en un país que no te brindaba muchas oportunidades y ahora que estas en un país que me brinda muchas, aún así no te sientes completo, no sé si me explico.
Si, te entiendo porque a veces lo he vivido, salimos de Venezuela, pero
Venezuela no salió de nosotros. ¿Por qué crees que has tenido toda esta
desmotivación?
Yo creo que la soledad, uno como que decide salir y dejar todo lo que uno quería, uno amaba, uno adoraba, a estar solo en una nueva sociedad, yo creo que te pega, independientemente tu vida sea un éxito y lo hayas logrado solo, como me paso a mí, llega un momento que te desmotiva, te sientes cansado, sientes que no puedes más y necesitas ayuda.
Bueno también te hablo como me paso a mí, porque también me paso mucho, que mi familia por verme a mí, que me había ido bien, todos me cayeron encima que los ayudara y bueno sin preguntar, sin decirme como me sentía yo, entonces es como medio complicado, fueron situaciones muy egocéntricas por el hecho de que yo pude, yo lo logré, ellos también como que creían que yo estaba bien del todo y no, no era así, yo por dentro me sentía súper triste y súper sola, no sentía el mismo apoyo que yo les daba a ellos.
Sí, porque ellos solo ven esa foto, se quedan con esa imagen sonriente que
aparentamos en una selfie. Y nuestra verdad es otra, una que solo nosotros
guardamos. Bueno María, ese vacío, esa soledad nos da lugar para muchas cosas
importantes también, debemos mirarnos y trabajarnos también.
Continuando, nosotros
venimos de un país plenamente cultural, una diversidad de cultura con la cual
crecimos; hasta en nuestro grupo de amigos teníamos variedad, ahora que usted
es inmigrante, ¿Qué significa para ti esa palabra?
Para mí la palabra inmigrante significa como demostrar, como una demostración de todo lo que eres, de todo lo que estas hecho, tanto física, psicológica, bueno emocional, significa todo lo que eres, ahí en ese momento donde te lanzas en ese vacío, es donde tú tienes que demostrar quién realmente eres y de que eres capaz de lograr, de cómo te adaptas a una nueva sociedad, exacto, eso es lo que quise decir, como te adaptas física, psicológica y socialmente, es la demostración de lo que realmente eres, de verdad que es el significado más complejo que le puedo dar.
Así nos sentimos, en una dura prueba de admisión donde debemos destacar lo
mejor que tenemos y lo que somos.
¿Cómo te has sentido
en esta nueva etapa de tu vida?
Bien, de verdad no me puedo quejar, he crecido mucho, he aprendido un montón, he logrado lo que siempre desee que es la independencia, ya vivir sola, tener mis cosas, tener su espacio, es un crecimiento personal bastante significativo, pero yo creo, que me siento así como que me falta algo, hay algo que me hace falta, hay algo que no me cierra del todo y hay algo que extraño demasiado, no sé qué es, porque hay veces que no quiero volver atrás, hay veces que digo, bueno ya salí, ya salí hay que mirar hacia adelante y punto, quizás también es la rabia porque en cierto modo uno sufre por la calidad de vida que tenía allá y tiene como rabia , de no volver a ver más nada que implique el gobierno y ese tipo de cosas, pero sí, me siento muy bien, me siento bien por todo lo que he logrado, porque he hecho todo lo que he querido, pero me siento vacía, siento que me hace falta algo.
Me alegra tu
bienestar y crecimiento, ya hablaremos de ese vacío.
Bueno señorita,
¿Dígame una palabra que la defina?
Independiente.
¿Por qué esa palabra?
No sé porqué, yo creo que uno de mis problemas existenciales hace unos días, no sé una semana, es el hecho de que de verdad estoy muy, muy sola, entonces me pongo a pensar en el hecho de porque estoy tan sola, y es que yo misma me he aislado de la gente y no sé, porque mi respuesta era porque no los necesito y no necesito de nadie y me dije a mi misma yo soy “independiente” por eso fue lo primero que se me ocurrió, se me vino a la cabeza.
Bueno quiero agradecerle
por su tiempo, es un regalo valioso para mí y para todos. Me alegra ver a esta
Mariangelica independiente, es lo que buscaba; conociendo sus antecedentes en
casa, recuerdo que esa fue una de las razones por las que salió.
La independencia querida amiga es un largo camino por recorrer e implica muchas cosas, en este punto nos encontramos a nosotros mismos y a veces nos impacta tanto ese YO que encontramos; sea o no grato ante sus ojos, hay que trabajar, aceptar y liberar para ser lo que realmente queremos ser.
UN MUNDO DIFERENTE
DESDE ACÁ
Miedo, uno de nuestros más grandes acompañantes, un amigo fiel, aunque no lo vemos
él está allí atento para salir en cualquier momento. Manifestamos el miedo
desde que somos muy pequeños, ahora de grande hasta en cosas que parecen
insignificantes a veces tememos, miedo a terminar una relación, empezar un
nuevo trabajo, animales, a la muerte y tantas otras cosas que no acabaremos;
nuestra situación de inmigrante es una de las experiencias que más nos atrae al
miedo, salir de casa y dejar todo lo conocido atrás, irse a lo desconocido,
comenzar una nueva vida, un nuevo trabajo, nuevos compañeros, amigos, son solo
algunas de las cosas que más nos afecta y que en momentos nos puede paralizar,
sin embargo, no todo está perdido ante esta emoción, cada una de nuestras emociones
se reflejan con ventajas y desventajas, el miedo no es la excepción, pues el
mismo muchas veces nos impulsa, nos permite arriesgarnos para obtener un
resultado, sea bueno o malo, dicha emoción nos sacude a tal punto que
despertamos con ideas más claras y firmes.
De esta
manera, lo vivió Mariangelica donde sus temores se afianzaron al hecho de partir
a una nueva patria, una donde le tocaba crear su propio espacio y una nueva
vida, una donde no estaría mamá, papá, hermana y amigos, no en el momento; creo
que es una de las experiencias más difíciles como ser humano, nuestra posición
cambia, ahora hemos decidido trabajar por ser aceptados en una nueva cultura,
en el caso de Mariangelica su sensación era algo particular, era como Sentirse
en una Caja Vacía, sí, una con 4 esquinas, pero en cada una de ellas
las sensación es la misma, nada, ese nada ahora nos lleva a trabajar arduamente
e ir consiguiendo cada Pieza que Queremos Ocupe Nuestra Apreciada Caja.
¿Es largo el
camino por recorrer?, si, si lo es, en un nuevo mundo son muchas las batallas
por pelear, para algunos casos como Mariangelica la Independencia parece ser
una de las más grandes, una etapa muy linda por cierto, llena de altos y bajos que
nos enfrenta con nuestro YO, abarcando miedos, sueños, anhelos,
desarrollos y todo aquello que llevamos obviando por largo tiempo, a veces nos
suele impactar tanto ese ser humano que descubrimos, sin embargo, ese impacto
es el primer paso para familiarizarnos con el YO Real. Ser
independiente no se traduce en no necesitar a nadie para tus cosas, hay veces
que los podemos necesitar y no tiene nada malo, al contrario, aceptar que a
veces se necesita ayuda es parte de la aceptación de todo lo que eres, una
persona con capacidades, destrezas y fallas, por eso esta nueva etapa de tu
vida asúmela con todos sus componentes, al final de la historia entenderás el verdadero
significado de tu ser.


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