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Rodsi Montilla - Mi Esfuerzo.

PROLOGO 

SORTIJA DE LA LIBERTAD

 

Para muchos que me conocen soy casi la persona perfecta, excelente estudiante, buena hija, hermana, amiga, compañera, incluso una pareja complaciente, realmente no sé porque la admiración que siente el resto hacia mí, solo hago mi trabajo y ya, aunque a veces ni me guste, siento que debo hacerlo o prefiero hacerlo, no está en mí llevarle la contraria a las personas; creo que es una pérdida de tiempo, porque al final deciden lo que quieren, además que creo que la gente sabe muy bien las cosas.

Saben porque sé que la gente sabe bien las cosas, esto tiene sus inicios hace mucho tiempo, pero justo ahora es que lo comprendo mejor, pues desde niña he notado que parte de mis decisiones, no son realmente propias, son basadas en la opinión del resto, no me parecía mal, de hecho, eran muy acertadas o eso creía en ese entonces, pero esto poco a poco fue escalando cada día más, casi a tal punto de perder mi propio control, era más del tipo de escuchar y seguir las opiniones de mi entorno que las mías, no era por nada malo, es que me gustaba más cuando las fallas recaían en el resto, que en mí, pues ante todo me gusta que me vean por todas mis buenas cualidades que aseguran tengo.

Conforme pasa el tiempo creí que lograría cambiar ese mal aspecto de mi vida, me aferré más a esa idea con la llegada de una gran persona a mi vida, comencé a salir con un buen chico, se asegura bueno en todos sus aspectos, proveniente de buena familia, profesional, educado, amigable y cariñoso, muy cariñoso, fueron buenos momentos, al principio de toda relación todo marchaba muy bien, me gustaba pasar tiempo con él, teníamos muchos hobbies, ir al cine, visitar lugares y restaurantes nuevos, cosas cotidianas en una relación, pero lo que al principio me animaba a cambiar, se desvaneció casi tan rápido como llego a mi cabeza.

Para ser sincera, si logré escoger en 2 ocasiones la función que veríamos fue mucho, no es porque me lo haya prohibido, es porque las veces que lo hice, me cuestionó tanto tal decisión, la razón, le había parecido tan aburrida, fastidiosa y tantas otras cosas, las siguientes veces no quería volver a fallar, no quería escuchar sus críticas y menos las de sus amigos, que a veces nos acompañaban, así que opte por simplemente dejarlo decidir en las cosas, no soy capaz de tolerar las críticas hacia mí, simplemente no las manejo bien.

Así fue pasando el tiempo, entre momentos malos y buenos, cosa normal de una relación, iba pasando los años, ya se hablaba más de un compromiso por el tiempo que manteníamos, así que entre una linda cena lo hizo, me pidió el tan esperado suceso, casarnos, nuestras familias no podían con tanta dicha, recuerdo cada tarde de reunión familiar se convertía en un debate por los preparativos de la gran boda, yo no me sentía cómoda con la decisión, pero sentía nuevamente que era la mejor elección, no quería defraudar a mi familia, que siempre me han admirado por mis buenos pasos.

 No fueron días, fueron meses que perduré con esa incomodidad, pero no quería fallar, entre tantas noches de desvelo, tome valor un día, le devolví la sortija símbolo de nuestro tanto tiempo juntos, no quería casarme con él, no me imaginaba una vida en opresión o junto a alguien que ya no quería, desde entonces y con ayuda, aprendí que mi decisión es lo más importante en toda ocasión, fallar no es lo peor del mundo, es simplemente saber que por ahí no es y continuar, equivocarme tiene su precio, sí, aprender y lo valoro aún más cada día, aún sigo temiendo por ciertas decisiones, pero por las mías, aquellas que definen mi historia y no por las decisiones que puedan o no gustarle al resto. Aunque la simbología de una sortija es compromiso, unión, comprensión y todo eso, hoy solo significa algo para mí, LIBERTAD.

“Que el día de mañana no me recuerden por mis errores, por mis fracasos, solo sea por mi empeño, entusiasmo, lo que logré, mis ganas de hacer las cosas bien y esforzarme más”

Rodsi Montilla

Rodsibeth Montilla

26 Años

Psicóloga

Lima – Perú 

        ¿Qué color te gusta más, rojo o azul?

 

El azul, siempre azul.

        ¿Frío o caliente?

 

Esta difícil, depende a que te refieres, ¿no hay intermedio?

 

      Bueno, ¿En qué momentos le gusta el frío y en que otros el caliente?


No es que me gusta el frío, me gusta un clima fresco, agradable, y así cuando hay mucho calor, a la hora de dormir y ese tipo de cosas, por ejemplo, cuando estamos en verano, yo quiero algo que me refresque, cuando tengo mucho calor me gusta bañarme con el agua fría, pero no tan fría. Lo caliente me gusta cuando voy a comer, nada como la comida caliente.    

        ¿Cine o ir a ver una obra de teatro?


Esta como difícil decidir, porque me gustan ambas, las obras de teatro me gustan porque te conectas más con las personas, estas en algo más real, pero el cine también me gusta porque puedes decidir que ver y es un espacio agradable, en especial para ir con amigos, claro en el teatro también puedes ir con ellos, bueno realmente es muy difícil decidir porque cada uno tiene su encanto.

 

Está bien, pero digamos que son preguntas fijas, donde solo debes tomar 1.

 

Ok, entonces optaría por la obra de teatro, siento que lo puedo disfrutar de una manera más real.

        Estas preguntas cotidianas, ¿te han parecido sencillas?

 

Realmente son muy sencillas, pero se me hizo difícil de responder, lo pensé bastante al responder cada una, bueno la única que se me hizo fácil fue la del color, y es porque amo el color azul.   

         ¿Por qué se te hizo tan difícil de responder, o porque demoraste tanto?

 

No sé, solo pensaba que entre las 2 opciones que me dabas, podía elegir ambas, porque seleccionar una en específico, es algo que se me hace muy difícil, siento que está relacionado con mi falta para tomar decisiones, a mí me cuesta mucho tomar decisiones, ahora que me doy cuenta, siento que siempre quería elegir las 2 opciones, porque más allá de todo, me costaba solo decidir una, como cosa rara.

        ¿Cuál ha sido tu decisión más difícil de tomar?


No sé, han existido muchos momentos en mi vida, de los cuales me ha costado mucho tomar una decisión, yo siento que siempre me ahogo en un vaso de agua, pero en este caso voy a seleccionar el de emigrar, porque a pesar de que yo estaba muy decidida que quería emigrar, yo incluso decía mucho, apenas me gradúe, yo me voy del país, andaba siempre con ese pensamiento de, me quiero ir, me quiero ir, era muy fácil decirlo, pero cuando todo se planteaba con mayor seguridad, me daba mucho miedo, yo pensaba; y si me voy, y luego al estar por allá me da un ataque por quererme regresar, yo que hacía, como me voy a regresar, si se supone que no voy a tener dinero para regresarme, todas esas cosas hacían que me costara decidir.

Cuando al final tomo la decisión, no fue porque yo emigré sola, lo hice con una amiga, entonces sentía como ese apoyo, creo qué, si ella no me hubiese empujado, decirme listo a tal fecha nos vamos Rodsi, ya no pienso esperar más, porque yo siempre buscaba una excusa para postergarlo, de no ser así, yo creo que yo no hubiese salido. De verdad fue muy difícil, porque incluso cuando estaba en el terminal comprando los pasajes para venirme, recuerdo que nos dijeron que no había autobuses con aire acondicionado, o salía más tarde, ahí empecé a decirle a mi amiga, que, si mejor nos íbamos al día siguiente, postergarlo nuevamente, mi amigo obvio que rechazo esa idea, entonces es así como salí, por ese impulso que me dio mi amiga, porque para mí, era siempre postergar, era ese miedo, esa incertidumbre, de que iba a pasar después.

        ¿Cómo te sientes cuando no tienes ningún tipo de apoyo para decisiones importantes?


Es una pregunta muy importante, yo siento que no lo puedo hacer, me paralizo, o sea, no es que no lo pueda hacer, te explico; yo tomo la decisión, pero siento que para poder dar el paso para la acción, necesito ese apoyo, esa ayuda, me parece que esta súper mal.   

Por ejemplo, yo me voy a comprar unos lentes, la que voy a usar esos lentes soy yo, se supone que es a mí que me debe gustar, y resulta que hasta para eso, yo le mando fotos a mi hermana, mi grupo de amigas, para que así, ellas me digan cual está mejor, basándome en sus comentarios es que logro elegir, claro yo elijo una variedad primero, pero me gusta que entre esas opciones me digan cuál es la mejor, que vea 100 lentes, de esos 100, solo tomo 5, bueno a esos 5, debo consultar con mis amigas, mi hermana, mi mamá, para que me ayuden a escoger.

Tampoco es que dejo toda mi decisión a la deriva, pero eso me ha pasado mucho, y eso está sumamente mal, es por ello que postergo las cosas, dejo las cosas para después, porque siento que aún no tengo esa aprobación, yo creo que más allá de cualquier cosa, es el miedo a arrepentirme de la decisión que tomé, quizás por eso prefiero escudarme o refugiarme en el resto.

     Pero arrepentirte por ti misma, o sea, porque tú lo pienses en un momento después o porque otra persona cercana te lo diga, tomemos el mismo ejemplo de los lentes, que sea después que tú lo veas o sientas feo, o bien sea, que venga alguien más y te diga que no se te ve bien. ¿En qué momento surge ese arrepentimiento que mencionaste con anterioridad?

 

Creo que ese arrepentimiento se puede dar por ambas, porque hay momentos que yo pienso, que ya no me gusta, que ya no me parece lo que hice, o que venga alguien y me diga que no está bien, que no me queda bien, ahí me preocupo y pienso que no tome la decisión correcta, me dejo influenciar mucho.

Yo soy el tipo de persona que le gusta hacer las cosas bien, que no le gusta equivocarse, obvio que está mal, porque siempre nos podemos equivocar, es normal cometer errores, es algo que se da por las circunstancias, mientras uno busque la perfección, uno se pierde de hacer y vivir las cosas.


Te voy a dar este ejemplo, yo estaba como asistente de gerencia, luego mi jefe decidió cambiarme al área de facturación, pues él consideraba que yo podía asumir ese puesto, aún sin yo haber estado antes en ese puesto, otra de las empleadas, quien actualmente es mi jefa, en un momento también me pidió para ese puesto, me quería ahí con ella porque trabajaba bien, cuando ambos se pusieron de acuerdo y me lo plantearon, a mí me daba miedo, terror, ansiedad, inseguridad; el mayor miedo era equivocarme, hacer las cosas mal, ya que nunca he estado en ese puesto, no quería que cambiaran esa imagen que tenían de mí, el de Rodsi es buena trabajadora, le pone empeño, lo está haciendo muy bien, o sea, no quería que esa imagen se acabara,  quiero dar siempre lo mejor de mí, en el trabajo me alentaban, me decían que era normal que me equivocara, que ahí estarían para apoyarme, que de los errores se aprende, al final si lo asumí, porque yo también me considero capaz, yo sé que lo puedo hacer bien, ya que soy una persona que se empeña en hacer las cosas bien; relaciono esto con las tomas de decisiones porque evito tomarlas por miedo a equivocarme, hacer las cosas mal, que no salgan como quería y prefiero limitarte.

 

       Tomando este ejemplo del trabajo que acabas de dar, me parece que el miedo a que las cosas no salgan como quieres, no viene por ti, viene de nuevo del otro. Porque la idea que tomarás ese puesto, era de ellos, tenían una perspectiva y querían unos resultados, y precisamente a eso le temías, a los resultados no esperados por ellos.

En base a esto, entonces dime, ¿Qué pasa cuando algo te sale mal, cuando no sale como lo esperas, que pasa con el resto, que te dicen, que hacen?

 

Pues sí, ahora que lo dices, es así, el no cumplir con las perspectivas que tienen de mí, eso me llena de angustia y miedo.

Cuando las cosas no salen como yo espero, obviamente me siento mal, que esa no soy yo, siento que lo pude haber hecho mejor, me discrimino mucho eso; respecto al resto, cuando las cosas no me salen como ellos esperan, realmente no me señalan, no me juzgan, al contrario, me apoyan, me dicen que cualquiera se equivoca, que de los errores se aprende, en ese nuevo puesto que asumí, me ayudaron muchos mis compañeros, orientándome, enseñándome, hasta ahora he tenido mucho apoyo, no ha surgido ningún tipo de rechazo, a ese que tanto le temo.

      Es decir, que el resto está allí para esperar que falles y aprendas. El miedo es de ti por el resto, ¿Por qué Rodsi no puede fallar?

 

El miedo es, por esa idea de que yo tengo que hacer siempre las cosas bien, que cuando dejo un trabajo me gusta salir por la puerta de adelante, me gusta dejar huella, creo que equivocarme, hacer las cosas mal, que algo me pueda fallar, es no dejar la huella que realmente quiero dejar en los demás, entonces me cuestiono mucho por eso.

  ¿Por qué es tan esencial dejar huellas en el resto o en lugares?

 

Supongo que es porque no quiero que me olviden, quiero que la gente que me conoce, me recuerde, entonces para mí es muy importante llegar a los lugares y dar lo mejor de mí, hacer bien mi trabajo, para dejar eso que yo quiero. Que el día de mañana no me recuerden por mis errores, por mis fracasos, solo sea por mi empeño, entusiasmo, lo que logré, mis ganas de hacer las cosas bien y esforzarme más.

Por ejemplo, yo tenía una academia de modelaje en Venezuela, llegue hacer eventos y ese tipo de cosas, hice algunos muy buenos, la gente me decía cosas como qué, debí sacar mucho dinero, que me estaba lucrando de eso y así iban, la realidad era otra, no era tanto la satisfacción económica que recibía, lo hacía bien porque me gusta hacer las cosas bien, quería que la gente que me había dado su confianza de invertir en ese proyecto quedará satisfecha, muchas veces sin buena remuneración, ahí está, siempre me esfuerzo el doble por las cosas, para que el resto me recuerde por lo bueno y bonito que pude hacer.

Recién comencé un nuevo proyecto por acá, una página de psicología, tengo una prima que me estaba apoyando en todo, publicar las imágenes y todo eso, ella también es muy perfeccionista, entonces, siempre era como qué, no me gusta esto, no me parece esto, cambiemos esto, y así por un buen rato, hasta que hubo un momento que le tuve que decir, que si ella seguía buscando la perfección en todo, jamás íbamos a empezar, y la idea era comenzar ya, si hacemos algo mal, cometemos un error, vamos mejorando y vamos moldeándonos, al inicio todos comienzan de una manera, solo que llegan a un punto que se dan cuenta que deben mejorar cosas, empiezan a modificar, hacer cosas distintas; o sea, de cierta manera ya he venido trabajando eso en mí, cambiar esa frase de lo haces bien o no lo haces, porque lo único que he conseguido es que sea una limitante para no atreverme a ir por lo que quiero ir, o hacer lo que quiero hacer, porque siempre voy a estar viendo hasta más el mínimo detalle.

     En nuestro paso, siempre nos recordarán, por muy grandes o pequeños detalles, la gente te recordará, en especial por tu ser, tu esencia, con eso nos quedamos, porque incluso con el que nos hace mal, lo recordamos, eso por el simple hecho de haber sido parte de nuestra vida en algún momento, nuestra historia, capaz y nos enseñó algo, nos dio una lección que hoy en día ponemos en práctica. Así que a veces, desgastarse tanto por el bien y que la gente te recuerde por lo perfecto, no es algo seguro, siempre hay alguien que saca un, PERO, y entre tantos buenos, nosotros vamos y nos fijamos en ese único, PERO.

Es más, yo siempre digo que es mejor equivocarse porque se aprende algo, y eso es crecer, y sí, todo tiene su inicio y va pasando por un proceso que lo hace cambiar, a eso se le llama transcender, porque avanzamos junto al proceso, dicho proceso que incluye fallas, ensayo y error.

¿Cómo te sentiste al decirle eso a tu prima?

 

Pues ahorita que me preguntas, es que pienso y te digo que me sentí bien, porque de alguna manera estoy buscando la forma de modificar eso, creo que también porque era algo que yo ya deseaba comenzar, para mí, era más importante iniciar que seguir buscando la perfección, mientras más la buscamos, más nos estancamos, más excusas, escudos, no nos hace ir hacia a la meta.

Lo que dices es cierto, equivocarnos nos hace crecer, estoy tratando de hacer consciencia de eso, porque no puedo pretender hacer siempre las cosas perfectas, porque siempre hay un detalle que surge y debemos mejorar, eso me ha pasado con este nuevo proyecto, hemos tenido errores y de allí tomamos medidas para el mañana.

 

     Ok, me dices que una de las decisiones más difíciles fue el emigrar, por todo lo que conlleva; pero partir es solo el principio, cuando estas allá son otras cosas que surgen y con ella un sinfín de decisiones por tomar, por ejemplo, trabajos, casas y así va.

¿Cómo vas con ese proceso?

Hablemos de tus trabajos, algunos, te ha tocado perdurar un poco más, sin quererlo a veces, por la misma razón, DECIDIR.

 

Si, cuando uno ya llega aquí, ya le toca tomar decisiones, bueno diario estamos tomando decisiones, desde que nos levantamos, hasta irnos nuevamente a la cama, pero digamos que estas son unas decisiones más conscientes, en cuánto a mis trabajos, desde que llegue no he tenido un solo trabajo o que llegue y ya tenía trabajo, no, yo he tenido como 10 trabajos, esto se resume en cosas que no se han dado, unos que he querido dejar para buscar otras y así sucesivamente, al principio fue muy frustrante, cuando me dijeron que no podía continuar con ellos, eso me afecto horrible, por el hecho de que siempre trato de hacer las cosas bien para quedar bien y eso nunca me había pasado, y allí empezó la gran odisea con los trabajos, otro no me gusto el trato, sus normativas y decidí irme, otro me parecía muy agotador, en otro ni me pagaron.

Particularmente recuerdo una decisión entre todo esto, era una buena propuesta de trabajo, aunque no tenía nada que ver con mi profesión, era buena, como ya había mencionado lo de mi profesión, ya que es un afán que tenía por ejercer rápido, ellos con curiosidad me preguntaron cuánto tiempo pensaba perdurar con ellos, pues querían una persona que los acompañara por buen tiempo y no que se fuera a la primera, como les dije que apenas algo de psicología saliera, me iba, no me aceptaron para el trabajo, considerando que es sumamente difícil ejercer por aquí, cosa que no sabía al principio, lo cierto es que allí perdí esa oportunidad, muchos me cuestionaron tal decisión, bueno y si siento que falle en eso, pero que más, algo que decidí y ya.


En definitiva, he trabajado en muchas cosas, incluso he hecho cosas que jamás pensé que haría, en el trabajo que estoy actualmente, no estoy del todo satisfecha con la paga, el horario, lo cierto es que decidí irme de Perú, es un país donde me siento estancada, quiero avanzar, opté por Chile que esta mi hermana y empecé con la Visa, entonces no he decidido cambiarme de trabajo, aún con mis inconformidades con el mismo, porque pienso que sería bobada cambiar de trabajo y durar poco en uno, cuando realmente quiero tramitar eso para irme a otro país, mejor esperar que salga todo eso y continuar allí, bueno la visa fue rechazada, llego lo de la cuarentena y aún sigo allí, pero a todas estas, solo quiero decir que me ha ayudado a tomar decisiones en todos esos aspectos de mi vida.

     Es que aquí toca decidir y asumir cosas porque sí.

Cómo puedes describir tu migración hoy en día, has trabajado mucho en la toma de decisiones, a veces sin quererlo.

 

Es el proceso en mi vida que me ha hecho crecer, madurar, darme cuenta de que muchas cosas están es en mis manos, depende solo de mis decisiones y no del resto, sin embargo, no es que ya no me cueste tomar decisiones, porque aún me cuesta, es algo que debo trabajar, pero si he madurado en muchos aspectos.

  

UN MUNDO DIFERENTE DESDE ACÁ

 

LIBERTAD INTERIOR

 

Entre tantos grandes maestros que han aportado a la psicología, que admiro y he estudiado, hay uno que particularmente me gusta mucho, Viktor Frankl,  me parece gratificante lo que he obtenido de sus grandes obras, hay una en especial que logró mi acercamiento, su paso por los campos de concentración Nazis, pero su historia no va a lo común de este proceso, a las humillaciones, torturas o asesinatos que sufrieron tantos judíos a diestra y siniestra, no, su obra interpreta casi de manera tan excepcional lo acontecido desde su visión psicológica, esto a su vez se interpreta como recurso para cualquier aspecto de la cotidianidad, en este caso especialmente es oportuno hablar de lo que él llama La Libertad Interior.

Para Frankl, dicha libertad es lo más importante en el ser humano, bajo las condiciones que estuvo, entre tantas privaciones, maltrato y abuso hacia su persona, había algo que jamás lograron quitarle a ninguno de ellos, el poder de elegir, asegurando así, que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa, la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias para decidir su propio camino, nuestra vida se fundamenta de nuestras propias decisiones, certeras o erradas son dictadas por nuestro YO, nuestra verdadera identidad, por ello, es tan imprescindible en cada ser humano su última palabra ante cualquier acontecimiento, pues la misma es la definición claro de un ser único y especial.

En las relaciones interpersonales del día a día, con familiares, parejas, amigos, compañeros, las elecciones propias son la parte fundamental para concretar nuestra independencia del resto, conociendo que la dinámica de ciertas relaciones, se basa en seguir las ideas del otro, muchas veces con el fin de complacer, pero justo allí también tiene parte nuestra libertad de elección, hemos decidido por voluntad propia aceptar este tipo de condiciones; el escritor Ruso Dostoyevski compartió alguna vez la siguiente frase: “Solo temo una cosa, no ser digno de mis sufrimientos” tomando sentido lo mencionado con anterioridad, por muy descabellado que suene por un momento, es la realidad, si vives bajo este tipo de relación, que solo te causa estragos, considera cada día que solo estás allí porque así lo eliges, tu sufrimiento es digno solo de ti, no del otro.  


Decidir para mí se traduce en Poder, es aquí donde verdaderamente se evalúa nuestra unicidad como ser pensante, en un mundo altamente social, es esencial conservar nuestra identidad para no perderse entre la multitud, miedo a fallar tenemos todos, el miedo siempre va de nuestra mano y nos aprieta bien fuerte cuando lo olvidamos, pero allí estará, no se irá, solo debemos ser estratégicos para pactar con él en nuestras decisiones, realmente he perdido la cuenta de las veces que he fallado, prefiero ni contarlas porque no acabaría, pero algo que si me gusta contar y recordar cada día, es todo aquello que me quedó de ese gran error que cometí por mi elección, he sacado mayor provecho de cada tropiezo que de los mismos logros, hoy cada una de esa decisiones en mi vida conforman mi presente y forjan mi mañana.

Casos como el de Rodsi son más común de lo que creemos, creo que parte de nosotros hemos pasado por una etapa limitante para la toma de decisiones, o inconscientemente aún lo hacemos, por el mismo miedo de fracasar, a ser juzgados, no está mal recibir apoyo de tus seres queridos en momentos decisivos, lo que no se debe permitir es que por conseguir ese apoyo, se pierda tu Libertad Interior, ya qué, de la misma si dependemos para nuestra convivencia consigo mismo y el resto. Nuestro apoyo ante este tipo de casos, siempre debe ir enmarcado en la búsqueda de la libertad de las personas, en especial, aquellas que amamos.

 

 

 

 


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