TAMBIÉN EN

Sígueme en Instagram!

TIEMPO VIVIDO


     ¿Qué es el tiempo? Básicamente una medida, ¿Qué mide? Duración, separación entre un suceso y otro. Aunque solo es una medida, para nosotros representa algo más, algo exageradamente valioso, incluso, le hemos asignando un valor mucho más alto que el mismo Oro, el tiempo es quien nos define hoy por hoy.

Sí nos levantamos más temprano, nos rinde más el tiempo para hacer todo lo que tenemos planeado, por ende, somos eficientes.
Si atendemos varias tareas a la vez en poco tiempo, somos productivos.
Si ahorramos más en poco tiempo, somos buenos administradores.
Si concretamos una cantidad de negocios en tiempo breve, somos audaces y próximamente millonarios. 
Si corremos para llegar a tiempo a cualquier lugar, somos puntuales.
Si nos casamos jóvenes, somos ganadores, pues no dejamos pasar el tren.
Si tenemos hijos jóvenes, disfrutaremos más de ellos.
Si adelantamos todo lo del día de mañana, somos personas organizadas. 

     Y así, sucesivamente nos vamos catalogando en base al tiempo, a la larga llevamos una carrera contra él, creyendo que le ganamos y no al revés, una vez leí que no se huye de la vida, se huye de la muerte. Entonces, si igual vamos a morir ¿Por qué vamos tan deprisa?

      Traeré resumidamente ante ustedes una pequeña historia que leí sobre un buscador, y es un buscador porque busca cosas, más no porque las encuentra, cierto día sale en búsqueda de una ciudad, cansado ya de su andar, decide parar en una especie de cerro, allí con montañas y todo, logra ver algo parecido a unas piedras por todos lados, ya enfrente de una logra leer, Manuel X, vivió 5 años, 3 meses y 2 días, curiosamente sigue avanzando y se da cuenta que no son piedras, son lápidas y cada una de ellas con escritos similares. 

     Sorprendido queda al ver que todos los difuntos son niños y cuando mucho, unos llegaban a los 11 años, desconsolado por lo que ve, se tira en el pasto a llorar, el cuidador de aquel cementerio preocupado por su reacción se le acerca para consolarlo por un familiar perdido, pero el buscador le dice que no llora por un familiar, que llora por la tristeza de ver a tantos niños enterrados aquí, como han creado aquel cementerio de niños, que maldición tienen en esa ciudad. 

    Sonriente aquel señor le explica, no son niños, son adultos y no hay ninguna maldición, pero en este pueblo tenemos una costumbre, después de los 15 años, nos regalan una libreta, justo como esta, señalando una que tiene guindada en el cuello, pues llevamos encima desde entonces y allí vamos anotando aquello que disfrutamos intensamente, del lado izquierdo lo que se disfrutó y del lado derecho, cuánto tiempo duró aquel disfrute. 

Por ejemplo; el primer Amor, cuánto tiempo duró.
El primer beso.
Un viaje.
Una boda.
El nacimiento de un hijo.             
Y así sucesivamente, ¿Cuánto duró tal sensación?, ¿Horas?, ¿Días? ¿Años?

     Al morir la persona, es nuestra costumbre tomar su libreta y sumar aquel tiempo disfrutado, y es ese el que se apunta en su lápida, pues para nosotros ese es realmente el tiempo vivido.

Entonces;
Cuándo disfrutaremos aquel amanecer.
Cuándo disfrutaremos mirar por la ventana en un viaje sin pensar en nada más.
Cuándo disfrutaremos aquellas carcajadas de cosas estúpidas.
Cuándo disfrutaremos no hacer nada.
Cuándo disfrutaremos nuestra soledad.
Cuándo disfrutaremos con aquellos verdaderos amigos.
Cuándo disfrutaremos del tiempo, sin pensar en horas, minutos o segundos, solo sumando lo realmente lo vivido. 




Comentarios

Seguidores

LO ÚLTIMO EN TECNOLOGÍA

MODA

Sígueme en Instagram!

LIBROS

LIBROS
Descargar