TAMBIÉN EN

Sígueme en Instagram!

Anécdota de un despertar...

 

Anécdota de un despertar.

     Pero hasta cuándo van a seguir con lo mismo, acaso se esfumaron las ideas o solo por mantener la moda, quizás así se consigue más público, hablando solo de lo que la gente quiere escuchar, amor propio por aquí, amor propio por allá, eso en vez de ayudar ¿no traerá más declive de valores a la sociedad? Porque ahora todos justifican sus erráticos comportamientos en tal frasecita cliché, he visto como los matrimonios terminan en divorcio, relaciones en pérdidas, empleados en desempleados, mujeres en libertad, poder en progreso y cariño en estética.

   El constante rechazo y hasta aburrimiento de la sociedad por este tema es real, el bombardeo interactivo por redes es algo casi descontrolado y aun así no comprendemos su verdadero significado, es que con una sociedad plenamente contaminada es difícil cerciorarse de que no intentarán tergiversar aquella idea inicial para un beneficio propio, cuando hoy se habla de ese “amor propio” se discute sobre la mesa ideas cómo, control de otros, belleza, cariño, poder, tenencia, revelación, escándalo y abandono, pues viéndolo de esa manera yo también tomaría aquella desfachatez como el verdadero egocentrismo, donde el bienestar mismo reposa sobre la indiferencia de los débiles. Generalizar no ha sido un tema que comparta o discuta y aunque no sé con qué finalidad el resto habla sobre aquello, esas ideas están más que alejadas de mi concepción de ese repetitivo “amor propio”.

   Cuestionarme el todo, es casi una manía para mí, no recuerdo cuando empezó todo aquello, pero si cuando tomo un verdadero sentido; molestarme por “el todo” era un hobby, siempre me imaginaba como el resto podían hacer las cosas de manera diferente y quizás funcionarle mejor, solo que allí no se ocultaba la verdad, ninguna diferencia que plantease al resto sería tan buena para cambiarlo, el mundo seguiría siendo mundo con o sin mis mejoras, eso pensaba hasta entonces, porque no se trataba de que el mundo fuese lo que era, era que mi propio mundo fuese lo que no era y es justo allí donde comienza un cambio real, el que surge de la piel para adentro, conociendo, interpretando, validando y reforzando lo que me hace tan humano y diferente al resto, solo así podía cuestionar un verdadero cambio en mi entorno, desde mi propia libertad, entonces sí, para mí el amor propio es espiritualidad,  no es lo agradable que pueda ver frente a un espejo, es la serenidad que pueda sentir al ser lo que soy.

Con amor propio, quizás…

Comprendería que las drogas y alcohol no son libertad, mientras me encadenan al sufrimiento de mi existencia.

Comprendería que el poder no me hace fuerte, mientras me esclaviza a una orden.

Comprendería que la vanidad no me hace admirable, mientras me someta a la ignorancia.

Comprendería que la compañía no me hace muy querido, mientras me arrebata lo que soy.

Comprendería que la belleza no me hace muy feliz, mientras aplasta mi seguridad. 

Entonces, ¿Puede el mundo dejar de ser lo que es, si profesamos el verdadero amor propio?    





Comentarios

Seguidores

LO ÚLTIMO EN TECNOLOGÍA

MODA

Sígueme en Instagram!

LIBROS

LIBROS
Descargar