Anécdota de un Olvido...
Anécdota de un olvido.
Lamento olvidar tu cumpleaños.
Lamento no celebrar tu aniversario.
Lamento desconocer tu nombre.
Lamento frenarme en el camino.
Lamento perderme en el recuerdo.
Lamento olvidarte.
Pero más lamento, que me recuerdes incesantemente que ya no soy lo que solía ser.
Es necesario conocer para atender adecuadamente el padecimiento de las enfermedades mentales, a lo desconocido le tememos, desconfiamos, juzgamos y hasta maltratamos. El simple hecho de desconocer un sufrimiento por no ser visible nos posiciona de último en la cadena jerárquica, asignemos importancia y respeto a lo que realmente merece, en especial aquellas personas que las padecen.
Por qué…
Me llamas loca, padezco de Bipolaridad y lamento no estar
siempre bien.
Me llamas frágil, padezco de depresión y lamento no sonreír.
Me hieres con tus gritos, padezco de Alzheimer y lamento
olvidarte.
Te apartas y me señalas, padezco de esquizofrenia, no
tengo la peste negra y tampoco soy agresivo.
Te irritas, padezco de ansiedad y lamento no controlar
mis ideas.
Me etiquetas de insoportable, padezco de TOC y lamento no
controlar mis acciones.
Son tantas que no terminaría, comprender para ayudar.
10 de Octubre, Día Mundial de la Salud Mental.


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