Las crisis...
Las infinitas crisis
existenciales, eso parece tema de nunca acabar, siempre que avanzo con los años
me sorprende la cantidad de comentarios casi devastadores que te hablan de una
crisis venidera por tu cumpleaños, que si la crisis de los 15, los 30, los 40,
los 50, pero esta vaina tiene algún sentido o qué, desde que nacemos estamos en
ese plan, de hecho, yo creo que la sociedad en general desearía que viniéramos con
ese nivel de comprensión y conciencia de las cosas, pues les aseguro que justo
allí nos dirían en palabras tan angustiantes: deja que llegues al año y verás cómo
entras en crisis por esperar que los demás te hagan todo, cosa de traumarnos
más la vida, que desastre.
Este tipo de cosas me
las he cuestionado tantas o igual veces que el nacimiento de maduro, o sea, son
cosas inexplicables; ¿Por qué el ser humano aprecia vivir sumergido en crisis
durante la mayor parte de su vida? es algo tan terrorífico que parecen alzar
con alegría la bandera de sus crisis estacionarias, yo no creo que sean crisis
netamente de los años, hasta me parece absurda la idea, son crisis generadas
por la misma presión social que define nuestro camino y lugar en el mundo, sí,
esa bendita costumbre de plantear ideas, status, sueños y logros con los años, esperar
definirse a los 15, estabilizarse a los 30, descansar desde los 40, así nos
plantean casi como un almanaque fichado por días de ascenso o no y es justo de
estas mismas concepciones de donde nos agarramos para optar por grandes crisis,
al llegar a cierta etapa sin lo preestablecido es lo que genera la verdadera crisis
existencial.
Grandes figuras en el
campo como Freud y Erikson, por su habilidad para la comprensión de la mente
humana aportaron comprensibles teorías sobre el desarrollo evolutivo del ser
humano, cada etapa es empleada con ciertos retos, avanzarlas permitiría ubicarse
en la siguiente etapa e ir formando el dominio propio, pero él no lograrlo desataría
sin duda alguna el conocido malestar de la existencia; entendamos que lo único
constante en la vida es el cambio y aunque somos seres sociales, es oportuno
entender que aquellos cambios se presentan según nuestra unicidad, así que no podríamos
generalizar una crisis de cierta edad, si no, la dificultad de asumir y superar
los retos propio de tu existencia, no considero a los cambios como malos, temerle
a ellos sí, nos limita a conocer la verdadera libertad.
Si yo no hubiera sido todo lo que soy y no hubiera vivido todo lo que he vivido, ¿Qué es lo que querría ser a partir de ahora? Aseguraba aquel afamado escritor español en aquella entrevista que veía, que fantástica frase para esas crisis que parecen nunca acabar o son tan devastadoras para cuestionarnos si levantarnos o no, servirá, solo espero que esta frase nunca sea inoportuna, tarde o innecesaria para dejar todo atrás y comenzar de nuevo, quizás a partir de ahora sea la verdadera libertad.


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