Solo por vivir nada más...
Esa mañana frente a
la ventana, hundida entre tantos pensamientos evocaba miles de recuerdos,
muchos de aquellos eran bastante conmovedores, pues relataban tan fugazmente
una vida productiva con horario marcado de entrada y salida, una vida con propósito
comprendida de lunes a viernes, una vida con inspiración entre figuras
queridas, una vida con amor junto al despertar abrigados, una vida con
aspiraciones de escaladas y cimas, una vida que era vida tan solo por
continuar.
Siempre hemos corrido
hacia el sentido de una existencia bajo ocupaciones, las mismas que insisten día
por día que hay un final después de todo; sí, después de todo se firma un título,
se celebra un logro, se vive de una idea, se cumple un sueño, se disfruta un
hogar, se fotografían los recuerdos, se acomoda la realidad y se descansan los
pies, pero solo después del todo, el mientras solo nos motiva para lograrlo. Y
así deberían transcurrir todas las vidas, al tomarlo como deber tantas veces solo
se queda en una expectativa, en la posibilidad de que pueda ser, pero otra vez
no es, hay vidas ajenas a cualquier tipo de realidades.
Siempre que detallo
aquellas vidas tan libres o ajenas del todo, imagino un no y un ya; un no despertar,
un no caminar, un no sonreír, un no conversar, un no acompañar, un no celebrar,
un no disfrutar, un no continuar, un ya dejar de existir, la mayoría de
personas bajo estos “No y Ya” seden ante las ideas del suicidio, poner fin a
eso, parece más un acto de vida que el sentimiento en sí, lamentablemente
muchos no surgen sin ningún “después de todo” y aunque no sea aceptable, quizás
sea entendible, pero lo más curioso no es el hecho de culminar una vida que carece
del todo, es continuar una vida que carece del todo.
Sí, hay más de una
vida, quizás más de lo que podemos imaginar, despertando sin espera, caminando
sin rumbo, haciendo sin pensar y viviendo sin mirar, y en estos no hay ni la
más mínima señal de acabar con aquella existencia; se mantienen de pie riendo
por cada caída y torpeza, ¿Tristeza? Las hay, como en todos, pero ninguna que
perdure más de lo esperado, ¿Días malos? Los hay, como en todos, pero cuenta
con otros que pintan buenos, siempre que cuestionamos la vida preparamos las
razones que nos hacen, unos cuanto resultado del todo, mientras que otros solo
abren un día y no pasa nada.


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