Considera al Te quiero.
Recuerdo cuando lo deseaba.Recuerdo cuando lo imaginaba.Recuerdo cuando lo contaba.Recuerdo cuando me escuchaban.Ahora sé que nada de eso es.
Que esperamos de la
vida si no es crecer, en cualquier sentido siempre es buscar hacia donde alumbra
la luz, crecer en edad para ser lo que apreciamos desde el televisor, crecer en
status para ser lo que deseamos con el rabillo del ojo, crecer en economía para
ser el que más disfrute de la vida, crecer en logros para ser el ejemplo a
seguir y crecer en familia para siempre existir, que esperamos de la vida si no
es realmente crecer, con ello esperamos cambiar de lugar, ampliar la visión,
hablar con certeza, escuchar con atención y caminar con firmeza, todo siempre
desde la altura.
Esperamos con tantas
ansias crecer para ser y posteriormente hacer, quizás por eso nos despertamos
cada mañana con sentido de crecer, y si tanto es nuestro empeño por crecer con
certeza debemos saber lo que es, si de años, virtudes, sueños y logros
hablamos, se parece más a una larga lista de peticiones que por fortuna muchas
pueden ceder, de eso se trata la convicción de las propias ideas, pero más allá
de ello no creo que aguarde la intención de crecer, pensando que es algo tan
nuestro por obligación debe siempre verse, debe siempre mostrarse a nuestros
ojos que inquietos lo aprueban o no.
Nuestro, nuestro sin
duda sí que lo es, verse, verse, ¡oh por dios! hasta cuando malgastamos en
querer poseer, lo valioso no es verlo porque de tantas cosas que vemos, muchas
son irrelevantes a nuestras ventanas, darse cuenta es el real crecer, esa
noción de sentir sin nada tocar, de escuchar sin nada hablar y de creer sin intención
de convencer, a eso se refiere el verdadero crecer porque es la persona la única
preparada para llegar a ser.
El valor de lo innecesario
es el motivo de crecer; considera desde acá él te quiero porque no hay
necesidad de quererte, tan solo es valioso tenerte, considera lo que ahora soy
porque no hay necesidad de gustarte, ya no tengo problema en aceptar si no,
considera el agradecer porque no hay necesidad de engañarte, es increíble lo
que haces por mí, considera el acompañarte porque no hay necesidad de
obligarme, sonrío cada cuánto recuerdo me llega de lo vivido.
Así transcurre el tiempo sin sospechar que voy creciendo.
Pasaban horas al mirar que ya no disfruto de lo superficial.
Hay cosas que no cuentan y parecen marcar.
Hay cosas que valen y parece no importar.
No es un mundo sombrío.
Es por primera vez uno de verdad.
Los Te quiero escasean.
Cuando los acompaña la sinceridad.
Los abrazos acobijan.
Cuando es las ganas quién los da.


Comentarios
Publicar un comentario