Amor diferente...
Desde su diario
Permanecía curioso
ante la frase, más allá de comprenderla, jugaba al ruido en su cabeza, era
cuestión de tiempo para recordar en donde la había escuchado, tenía la certeza
que con anterioridad la había escuchado, algo de conocido debe tener, sino, a
que se debe tanta familiaridad. Volvió a repasar y casi quiso deletrearla para ver
si lograba recordar.
Y quererte por tenerte ¿Para qué?
Es cuestión de tiempo se insistió para
continuar, había considerado varias hojas antes de toparse con aquella frase
que lo hizo detenerse por curiosidad, casi en una obligación por recordar
comenzó a leer entonces.
Y quererte por tener ¿Para qué?
Amor, universalmente
un sentimiento, ese que por color reconoce hasta la palidez de labios que busca
besar, ese que por idioma entiende hasta los balbuceos que surgen de aquel
primer encuentro, ese que por clases sociales hasta es capaz de aceptar un paseíto
en bicicletas “prestadas” ese que por años hasta celebra la vejez, ese que por
diferencias hasta sonríe al encontrarlas; Amor, un poco de todo, un poco de
tanto para un mundo que no reconoce todos los colores, que no respeta todos los
idiomas, que separa los caminos, que no acepta ni sus propios años y que condena
las diferencias.
Si, debe ser bastante
difícil para el amor existir en un mundo con prejuicios hasta del mismo color, de
cualquier manera, existe sin importar qué, dichosos parecen todos, que lo han
encontrado en algún momento de sus vidas, incluso, más de uno lo mantiene hasta
el fin de esa mencionada vida, ¿Qué puede ser más afortunado que perdurar por
siempre? Quizás nada en comparación, puede ser cuestión de entrega, dedicación,
justo como un árbol regar, pero, ¿Qué es lo que entregamos? ¿Qué estamos
dedicando?
Quizás entregamos amor,
cariño, abrazos, sonrisas, quizás dedicamos tiempo, atención, comprensión y un
montón de cosas más; aquella referencia de 2, aquella mención de mutuo, aquella
certeza de ir y venir siempre en la misma dirección es lo que parece avalar la
entrega y dedicación, sin más por acotar es eso lo que ofrece un amor de verdad,
cualquier otro juega a ser amor, a ser verdad, a disfrutar la compañía. Aun no
paro de tararear esa música, esa pequeña frase que parece insignificante ha
despertado tanto en mí: “Quererte por tenerte ¿Para qué?”


Comentarios
Publicar un comentario