Justicia...
Si hay una oportunidad para no comprender al ser humano, es el sentido de Justicia.
La alegría de los
correctos, la molestia de los imperfectos. Lo necesario para todos, una
intención de igualdad en la línea recta de caminar, los pasos que encierran en
polaridad el bien y el mal, hace de los correctos una línea de jamás cruzar,
juega con los imperfectos a saltar de cada lado, un mundo de justicia para la víctima,
un mundo de amenazas para los sensibles, ¿Qué es Justicia? ¿Qué no lo es?
Por su representación
de ojos vendados y balanza equilibrada se asegura una decisión oportuna para
todos, a la medida de sus reclamos debe parecer, ante el dolor es satisfacción,
ante la pérdida es reponer, ante los unos es castigo, ante los otros es el chiste
que siempre funciona; un mundo conocedor de tanto, puede saltar sin problema la
delgada línea entre lo bueno y lo malo, considerando lo malo como aquello que
corresponde por sufrimiento, tomando lo bueno como lo único que no ha podido
disfrutar en una existencia de desgracias, por tanto saber, la justicia ya no
es justicia, es el disfraz de oportunidad.
Por ojos vendados es
la desgracia en un mundo desconocedor, aquel que por letras confunde lo mal por
un bien, lamentables perdedores en un partido de astucia, la ignorancia y
pobreza, que los destierra de la balanza por espacio insuficiente, en ella
reposan los poderosos, ricos en saberes; una justicia que de todo es, señala a
conveniencia para quien debe ser, la pobreza debe aguardar su turno sin tiquete
y sin número en la lista, tan solo ella ante un elegante banquete de excusas
para prolongar la espera, de tanta eternidad la justica se tilda como realidad
de riquezas.
De tanto jugar a los
unos y los otros la justicia divide, no somos semejantes ante la idea de
merecer, somos unos u otros, pero nunca los mismos para obtener, es un espacio
visible que separa la justicia, tanto es la distancia que difícil se hace
reconocer a los ignorantes, aquellos pobres diablos que carecen de lenguaje casi
melodioso, la balanza de equilibrio desnivelada entre riqueza y saberes, nunca
entre no saberes; si es aquella la única línea recta de la justicia, ya no es
libre y armoniosa es poder y control.
Cerrando en ese punto
final no paraba de pensar, que rayos es la justicia en nuestra sociedad, que
rayos es la sociedad para impartir justicia. Al terminar de leer no paraba de
pensar en lo dicho, por seguridad esto tardaría días en parar, cada palabra
como nota musical aparece en el lugar menos indicado para ponerlo a tararear,
Justicia.


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