No lo siento...
Por lo general no me cuento cómo me ves y es raro, porque lo que dices que ves es como realmente estoy.
Justamente así estoy, cómo lo ves, no hay diferencia en lo que dices porque así es, quizás algo exagerado por menosprecio ya que así tú estarías en mejor posición y no como realmente te sientes que es por debajo de mi, igual sigo estando cómo dices.
Al mirarme al espejo corroboro una vez más lo que dices...
Mis curvas desaparecen en la cantidad de rollos.
Mis huesos aparecen al aire soplar.
Mi juventud desaparece en el olvido de tapar.
Mi fealdad aparece en lo diferente que soy al patrón, sencillamente no encajo.
Y aunque me sigo mirando no cambia en nada lo que dices, es eso lo que se ve; el problema es que no me siento como dices que me veo, aun comprobando que si lo es, no me afecta las curvas, los huesos, la vejez y la fealdad porque no me siento así, camino en sentido de igual porque todos los días me despierto viendo lo que dices y no me niego a despertar, porque no es así como me siento.


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