TAMBIÉN EN

Sígueme en Instagram!

La vejez...

La vejez...

Lo más real del camino.
Lo más impredecible de los pasos.

         Es seguro que lo es, como cada señal de nuestra realidad son los cambios más significativos, más notorios en razón de asegurar la vida.
       Quizás muchas veces es difícil recordar, pero se muestra como la contada historia de sucesos, momentos, lugares y personas en todo nuestro largo andar.
         Es sumamente fácil reconocer nuestro miedo de hasta allá llegar, sabemos que como todo no hay retorno, no hay desviación para irse a otro lado y verse de otra forma, con más sentido asusta el verse quizás.

                 El miedo preparadamente nos hace huir.
          Frecuentemente de la realidad lo hacemos, la vejez en una distancia casi emocionada de la juventud, es una mayor cercanía a la muerte.
        Algo que nos hace recordar constantemente que moriremos no es recibido con brazos abiertos cuando precisamente de esa realidad buscamos siempre huir.
            La mayor distancia e importancia que tomamos de la vejez es por miedo, aquello de lo que siempre se nos recuerda la realidad.
           Huir de la vejez nos lleva a eternas carreras, de esas que necesitamos en algún momento parar y no sabemos cómo hacerlo.
             Huir de la vejez nos lleva a no enfrentar la realidad, de esa misma que deseamos disfrutar por vivir.
             La vejez debe ser algo hermoso en recordar, también en no recordar.
Imagino un camino, solo eso.



 

Comentarios

Seguidores

LO ÚLTIMO EN TECNOLOGÍA

MODA

Sígueme en Instagram!

LIBROS

LIBROS
Descargar