El logro...
Comprendo y acepto que he comprado lo que me han prometido en la venta...
Así el fracaso se siente con vergüenza, decepción, pena y sufrimiento.
El poder más seguro que tenemos posiblemente sea desde las creencias, lo que si, las más defendidas porque se han trabajado tanto y por tanto para que sean la verdad.
El fracaso es lo que más creemos de derrota, de final. Es a lo que más tememos por desesperación del éxito, la maravillosa idea de una cima es lo que crea una madre, un padre, un hijo, un amigo, un compañero y la sociedad en general como logro.
Una creación totalmente certificada para siempre temerle al suelo, a la orilla, al último y a la nada.
El esfuerzo en recompensa, porque de lo contrario si es la total pérdida.
Con todo aquello cada día tememos más, aunque con certeza el fracaso es parte de las historias del éxito, le tememos exageradamente para no arriesgar, no empezar, no intentar y a la primera sentir morir.
Con esa creación del éxito y esa creencia del fracaso ya sabemos donde exactamente está el poder, en aquello que creemos y escuchamos cercana y permanentemente.
Como bien se habla de conocimiento, creemos que eso lo podemos obtener de cualquier forma; cuando bien se habla de aprendizaje, solo podemos obtenerlo por completo en la transformación de los ya conocimientos, y no solamente en la adquisición.
El fracaso es una comprensión de cima por sí solo porque amplia la visión, es seguro que por donde creía que debía ir, no era, y eso solo propone otra ruta, otro destino y otra idea. Y en otra ruta puede ser perfectamente hacia donde siempre he querido ir, tan solo es otro camino, mil veces de oportunidades más para asegurarme, para finalmente lograr.


Comentarios
Publicar un comentario