PAZ...
PAZ...
Es lo que nos lleva hasta el amor. Y a quién realmente amamos siendo todos totalmente diferentes, únicos y libres.
Esa petición de paz ante los límites, idiomas, culturas, costumbres, religiones y opiniones creados para establecer marcadas diferencias que, alimentan poderes.
Esa rendición y conseguir la paz que se nos escapa en la considerada derrota.
La paz puede seguir siendo amor, igualdad, respeto, aceptación, unidad y ganancia. Pero viéndonos diferentes siempre limitamos el amor, sintiéndonos diferentes separamos la humanidad, irrespetando y rechazando al diferente establecemos una igualdad forzada, quebrando siempre la voluntad, considerándonos siempre grupos no llegamos a ninguna mayoría para luchar. Y pérdida, solamente a un margen o error del pensamiento, pues ceder, aceptar o respetar son caminos únicamente para un tipo de encuentro.
Comentarios
Publicar un comentario