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Génesis Torres - LIBERTAD.

         He sostenido eternamente la libertad de las decisiones, siempre existe la oportunidad y opciones en ninguna oportunidad y cuando hay solo una opción, incluso, la resignación es pate de aquel libre pensamiento de no desgastarse más. La libertad es aquella decisión de buscar, de finalmente encontrar, la libertad puede ser lo más valioso de nuestra condición de ser, esa razón de ir y volver, con entusiasmo o dolor haber ido y ahora regresar, dependen y así mismo son reglas todos los casos; pues dependen de la experiencia que son resultados, y la única libertad que es siempre la propia decisión, que se parece tanto.

     Así es, somos libres y compartimos esa libertad de pensamiento y acción. Tan solo a veces mantenemos nuestra propia libertad únicamente como razón general de ser, mirando que nadie nos ha dicho como ser buenos o malos padres, hijos, hermanos, novios, esposos, amigos, amantes, compañeros, jefes, empleados y pare de contar, hacemos sobre la marcha con nuestra especial libertad, el resto juzga con su propia libertad de pensamiento lo bueno y lo malo, para ello es esencial la libertad.

        Imagino en algún momento sentir que no soy libre y tener que volver antes, no poder ir cuando quiera. De seguro la anhelaría tanto para ir por la sensación hasta dónde me dijeran, dónde sea, y estoy segura que pagaría por ello, solo lo sé. Apuesten.  

          Ha sido una decisión querer ir, volver y vivir como realmente quiera. He pensado por todo el rato mientras escribo estas líneas.  

Génesis Torres

Parece obvio que todos salimos de Venezuela por la misma problemática, y aún más, el objetivo de un futuro mejor. Aquello parece cliché, sin embargo, Ser es lo que nos hace de realidades distintas por decisiones y cada decisión de salir forma algo muy personal.

Entonces en su caso, ¿por qué y para qué salió de Venezuela?

     Auri, ¿por qué yo salí de Venezuela? Fue por buscar independencia, autonomía. Siempre viví muy sobreprotegida por mis padres, especialmente por mi papá, tenía muchas ganas de explorar la vida, de salir, de ser independiente. De no depender de ellos, de crecer como persona.

     ¿Y para qué? Para lograrlo, lograr mi independencia, mi autonomía, de verdad que a esta altura de la vida la encontré y me encontré a mí misma, porque al salir de Venezuela no conocía muchas cosas de mí que hoy conozco, lo que soy capaz, lo que pude lograr.

     Así que realmente no fue huir de situación país, pues mi papá me suplía a mí, todas mis necesidades; no fue para buscar mejor economía. Claro, aunque todo va de la mano. Estaba en un punto de mi vida donde recién había terminado mi carrera y tenía que pensar en ¿qué hacer?

     Pero de verdad ya no quería seguir siendo dependiente a mis padres, yo quería crecer como persona, quería explorar todo lo que la vida trae consigo.

Claro, como lo he pensado desde entonces.

La migración solo ha sido una oportunidad para considerar un montón de aspectos de nuestra vida, la gran oportunidad muy distinto a solo economía como se piensa.

Por ejemplo, eso de la independencia me ha sonado muchas veces y he analizado algo muy peculiar de nuestra generación, claramente no somos para nada igual a la de nuestros padres. Que ya a nuestra edad eran totalmente autónomos, con hijos, casados, hogar y así. Creo que nos mantuvimos en esa juventud eterna, sin hijos, pero también significa seguir siendo dependientes, la parte incómoda tal vez.

Y tener la oportunidad de irse tan lejos y solos, es la gran oportunidad. Y lo ha sido por todo el crecimiento que hemos tenido todos de alguna forma.

Bueno, ¿qué sentiste o qué hiciste para sentir que habías logrado ese punto de independencia y autonomía por el que había ido?

Y mientras avanza el proceso de ser inmigrante, que es fuerte para cualquiera y para nadie en específico, ¿con qué cosas te encontraste que podía ser Génesis, lograr en determinado momento para sentirse orgullosa de ser usted?

     Con lo anterior no quise decir que yo vivía aislada de la vida, de la libertad en casa de mis padres. Pero era algo más como lo que has dicho tú, ya a nuestra edad ellos eran independientes, entonces, ¿por qué yo no encontrarla?

     Y mi única salida fue esa; salir del país. Porque en esa situación, ¿dónde iba a encontrar un trabajo que me permitiera vivir de forma independiente? Era muy difícil, así decidí emigrar.

     Auri voy a contarte algo que marcó una gran pauta en mi vida, antes de emigrar, pero con el pensamiento ya de hacerlo. A mi abuela le dio un ACV y desde allí tuve un apego con ella, con el compromiso de cuidarla y así fue, la cuide hasta el último momento de irme a Perú y recuerdo el ultimo día que la vi, fui a despedirme, despedirme sabiendo que podía no volverla a ver, esa fue la peor sensación del mundo, le dije que pronto volvería. Y ya en el proceso del viaje cuando estaba en Ecuador me informan que ha muerto, se me pasaron tantas cosas por la cabeza, una de ellas era devolverme y sentir, vivir el proceso del duelo; pero lo que me detuvo fue eso. Que quería marcar una pauta importante en mi vida, quería ser independiente, tener la capacidad de mantenerme, para mí no fue fácil, para nada.

     Ese fue el sentir principal por el que yo me fui, de ser autónoma, ¿Y para qué devolverme? Ya lo iba a contar como un fracaso.

      Y ya estando en Perú, que llegue fue a una provincia (Huaraz), y el primer día que estuve en mi habitación cada pequeña cosa iba sumando, el hecho de comprarme una cama, un guardarropa. Me encontré finalmente que Génesis podía hacerlo, que podía encontrar su independencia, que podía encontrar su estabilidad económica. Y no solamente estabilidad, porque yo allá también encontré el amor; allá mismo conocí a quien es actualmente mi pareja, lo conocí en la provincia donde llegué, y gracias a él yo pude ejercer mi carrera en Perú.

     Y digo gracias a él en gran parte porque me empujó a irme de esa provincia pequeña a la capital (Lima), allí yo pude encontrar un trabajo en una escuela, ejerciendo psicología escolar. Para mí eso fue maravillo y me sentí muy orgullosa de mi y de mis padres, la educación y valores que ellos me dieron, el hecho de haberme inculcado tanta responsabilidad siempre. Luego descubrí que la forma de educación de ellos había valido la pena.

     Ya estando en Lima, conociendo a esa persona que me ayudó nos fuimos dando esa oportunidad, claro, con miedo, porque yo solo había tenido un novio y estaba comenzando algo nuevo sin tener la supervisión de papá y mamá. Pero gracias a Dios ellos lo aceptaron, y ahora es la persona con quien vivo acá también. Me regresé a Venezuela, seguí el ejemplo de mi papá, él se dedica a lo del transporte, yo pensé en ello, porque es un método de trabajo que te produce una ganancia diaria. Claro, que hay que invertir, mantener establemente la unidad en cuanto a su mantenimiento y todo lo posterior.

     Mis padres y gran parte de mi familia se dedican a ello. Así que una vez que tuvimos el dinero reunido mi pareja y yo decidimos comprar un autobús y es lo que me ha permitido vivir acá en Venezuela alquilada, ya tengo mis propias cosas (nevera, cocina, televisor). Vivo tranquila en mi país. Gran parte de este fruto que ahora estoy recibiendo por así nombrarlo fue gracias a la constancia y dedicación del trabajo de ambos (con mi pareja), la ayuda de mi papá, de mis tíos, mi familia en general, pues me han ayudado, también para que volviera, porque siempre me han querido ver triunfar, salir adelante.

     Llegue a sentir la independencia cuando tenía que salir sin pedir permiso, cuando no tenía que darle explicaciones a alguien por llegar 10 o 20 minutos tarde. El hecho de tener mi libertad. Yo llegué a una provincia de Perú, como ya te dije a Huaraz con Anais. Y no sabes la felicidad que yo sentí el primer día estando sola en mi habitación, una habitación alquilada por mí, y sin tenerlo todo, sin tener TV, guardarropa, colchón, porque me tocó fue en una colchoneta, pero ¿sabes la felicidad que yo sentí en ese momento?

     Ajá, está comenzando una nueva vida para mí, y serán nuevas experiencias, el hecho de viajar y hacer turismo también, eso me hizo sentirme orgullosa de mí, lograr pagar mi comida, comprarme una camisa con mi sueldo, querer comer en un restaurante y pagar todo el menú. Realmente eso fue impresionante.

Y lamentable lo de su abuela. Me imagino la bola de pensamientos, porque estaba esa despedida, ese duelo necesario y estaba ese anhelo, ese gran camino de independencia, difícil. Entonces, ¿cómo formaste esa noticia terrible para continuar?

Porque igual siguió, no paró.

     Yo asumí esa noticia con mucho dolor, pero nada, yo me fijé mi meta estando en Venezuela y el hecho de devolverme era darle la razón a quienes me dijeron que yo no podía lograrlo, que yo no tenía bastante fuerza para emigrar sola. Porque yo me fui acompañada es cierto, pero yo no iba a vivir con Anais, Anais tenía su esposo. Entonces yo quise demostrar a esas personas y a mí misma que si podía, por eso no paré, por eso seguí, para cumplir la meta que hoy en día tengo en mis manos pues.

     Entonces, después de esa experiencia aprendí a sentir felicidad de pequeñas situaciones, aprendí a sentir libertades, pues a partir de ese gran sacrificio que sentí que hice al emigrar, al dejar mi familia a un lado y buscar mi autonomía. Ahora disfruto cada amanecer, cada anochecer, disfruto de la soledad como te lo mencioné, ahora todo me resulta más gratificante.

    Y decisiones de personas allegadas en cuanto a su autonomía me ocasiona gran satisfacción. Sabes una experiencia, desde que yo volví y compré mi autobús, y estoy viviendo aparte mi tío emigró a Chile, y él me dijo que yo lo inspiré a hacer eso, él tiene 53 años y está allá trabajando, está ahorrando Auri. Eso me parece sorprendente, o sea, yo también fui motivo de inspiración. Ya hay personas a mi alrededor que me han dicho que se sienten orgullosa de mi, por cómo yo lo logré. Porque hay personas que pasan 4 o 5 años y regresan sin nada, otra vez al mismo sitio y yo pude, y no duré 5 años, yo nada más viví 5 años en Perú. Entonces sí se puede.

Sabes qué hablas de que querías regresar para la despedida de su abuela. Pero pensaste automáticamente en el fracaso hacerlo.

Y ahora estás allá de nuevo, ¿qué cosa cambió especialmente para que haber regresado ya no sea algún fracaso?

     En ese momento era un fracaso porque me iba a devolver con las manos vacías, otra vez en nada. Y sí, iba a vivir el proceso del duelo cómo debe ser, pero otra vez iba a llegar a la casa, con mi papá, mi mamá, otra vez a lo mismo.

     La gran diferencia de hoy en día es que yo regresé con carro, regresé con un pequeño capital, ahora estoy viviendo alquilada, tengo mis cosas. Tengo todo lo que se necesita en un hogar, lo único que me hace falta es un hogar y ya estoy próxima a conseguirlo. Regresé totalmente autónoma, independiente, no lo tomo como fracaso, a mis padres los visito, pero ya tengo mi vida.   

Puede ser que hayas vivido, que haya conseguido vivir finalmente. Y ese aprendizaje de vida lo conserva para no sentir que lo perdió al volver.

Además, fue necesario lograr para poder volver.

Me resulta increíble esa felicidad y libertad de la que hablas, hasta me contagias. En este punto claro, ¿qué cosa relacionas hoy en día con felicidad y libertad después de esta gratificante experiencia?

     Sabes que algo me funcionó muchísimo y es que yo no comencé una relación en base a un sentimiento, si no en base a un bienestar, a una negociación. Yo a mi pareja le dije, que nosotros antes de ser pareja, íbamos a ser socios; íbamos ahorrar juntos para tener algo que nos permitiera vivir bien y en paz. Así hicimos, ahorramos y nos compramos el autobús, donde trabaja ahora y me trae una ganancia diaria.

     Entonces, hoy en día la felicidad y la libertad la relaciono con cualquier decisión o acontecimiento que sea productivo, que tenga algún beneficio en mi vida. Con pequeñas decisiones que alimente mi amor propio, hasta el punto de tener mi autonomía financiera y decidir si me compro un labial o no, eso me ocasiona felicidad, el mismo hecho de vivir sola y disfrutar del silencio, eso también me ocasiona felicidad y libertad como tal.       

Y el amor. ¿qué tan diferente fue ese amor en una nueva etapa de su vida, donde se sentía más plena, libre y feliz?, ¿cómo era Génesis para ese momento?

     En el amor fue totalmente diferente, porque sí, era una nueva etapa de mi vida donde yo era más plena, más libre, más feliz. El hecho de que podía salir con él sin tener una limitante. Y lo más curioso es que los primeros días yo también me limitaba, porque ya estaba adoctrinada a eso. Me limitaba por recordar las tantas veces que mis padres me decían que yo tenía que ser prudente a la hora de responder a diferentes decisiones de la vida, prudente y responsable; básicamente eso, porque yo sentía que pasaba más de las 10 pm y ya no estaba en sintonía con lo que ellos me enseñaron. Después entendí que uno va creciendo y va cambiando ciertos estándares de crianza, así sostuve esa pequeña pelea interna, pero gracias a Dios pude hacer las cosas responsablemente y me han funcionado.

     Recuerdo que él me preguntaba si alguien me esperaba. Y es cierto, nadie lo hacía, yo podía llegar un poquito más tarde a mi habitación, ¿quién me decía que no? Si ya tenía las llaves de la residencia, nadie me esperaba y eso me hacía sentirme muy plena, muy feliz.

     Entonces, era una Génesis muy curiosa, muy extrovertida, pero muy extrovertida, más empática y muy feliz. De hecho, el cuándo guardo mi número de teléfono en el suyo le coloco “Mi risueña”, él decía que yo me reía por todo y por nada. Imagínate tú, yo me sentía muy feliz, muy plena. Y es la misma Génesis que llego a Venezuela y su familia notó el gran cambió, mi hermana me dijo que yo había cambiado mucho, que yo antes era muy amargada. Y era amargada porque tal vez me sentía enjaulada, porque siempre quise esa independencia y ahora que la tengo vivo feliz, vivo mi vida, con mis decisiones, si son buenas o malas y nadie se tiene que meter, porque son mías.

Claro.

Igual funcionó todo con la responsabilidad previamente educada en el hogar, así para todo lo demás son pensadas las decisiones y puede que ayude tantas veces posible.

 

Me gusta ese amor.

Y celebro más su crecimiento, creo que toda esa propuesta es inicialmente la decisión que sostuvo. Y me parece que ha funcionado. Una base fuerte para sostener cualquier problema que pueda venir.

Ahora es un amor maduro que ha desarrollado.

Sí. Hablas increíblemente de esos pequeños momentos que son felicidad, esas pequeñas decisiones que son libertad. Ahora que te das cuenta.

Pero realmente como lo planteas y he visto seguidamente, es que necesitamos la plenitud para tener esa atención realmente en las pequeñas cosas, porque de lo contrario siempre existen esas pequeñas cosas que igual suceden, pero que como ausencia o necesidad no las miramos solo por subrayar la necesidad y ausencia solamente.

Entonces, de lo que todo el mundo habla y desesperadamente es de encontrar su propio sentido de la vida para la felicidad. Lo que les hace realmente feliz.

¿Crees en esa necesidad de sentido de vida?

¿Usted lo fue a buscar?

¿Usted lo consiguió?

     Claro que creo en la necesidad del sentido de la vida, pero una persona no va a encontrar el sentido de su vida si no tiene amor propio. Y en mi caso fue así, yo me conocí a mi misma estando sola, estando en una habitación sola, organizando mi vida, cosas que hacer, creándome un horario, unas rutinas diarias, ahí fui conociéndome; ya cuando tuve amor propio, cuando tuve las metas claras y tuve el propósito de mi vida, ahí fui teniendo sentido de vida.

     Sabes que para el ser humano nunca es suficiente, siempre está buscando más y más, siempre está en la necesidad de ser mejor, de tener más en su vida. Yo tengo el sentido de vida, sí, si tengo, que aún falta complemento, sí, pero estoy bien orientada en encontrarlo todo, lo que una vez soñé y me imaginé. Estoy apunto y estaré totalmente abastecida entonces. Ahí te hablo de terminar de conocer mi país, terminar y concretar mi casa, un hogar, para mí es prioridad tener un hijo, cuando consiga todo me sentiré en la cima.   

Bueno. Tuviste esa oportunidad, la aprovechaste al máximo.

Ahora, viviendo su vida y sintiéndose cómo estaba, con su pareja y todo.

¿Por qué regresar?

     Yo allá me sentía feliz, me encontré, me conocí, desarrollé lo que es el amor propio, pero no me sentía cómoda en cuanto a cultura, yo extrañaba las costumbres de acá, las calles, hasta la forma de hablar y ya tenía los medios para vivir de forma autónoma acá. Y mi pareja también se sentía de esa manera, entonces hubo situación pandemia y a los 2 nos echaron del trabajo se presentó esa pregunta ¿qué vamos a hacer?

     Si ya tenemos tanto capital, si ya podemos vivir bien allá ¿qué hacemos, seguimos acá? Y no, los 2 decidimos volver. Además, extrañaba a mi familia, yo me desarrollé en un ambiente muy acogedor, donde papá siempre estaba pendiente de mí (al punto de la sobreprotección), pero desarrolló eso en mí también y ya necesitaba de ellos, de visitarlos, de verlos, yo soy muy familiar.

     No sabes lo triste que me llegue a sentir en navidades, yo pase 3 navidades afuera y ver las fotos eso me conmovía, pues es una costumbre familiar reunirse todos en la casa de mamá materna, de mi abuela y yo extrañaba eso.

     Además, para mí fue fundamental porque hablé de un duelo que no viví en carne propia, lo hice en la distancia, todavía yo necesitaba reconocer esa parte de mi vida, que mi abuela ya no estaba presente. Entonces, todo se fue como que, acoplando, se fue acomodando y por eso yo regresé.

Qué bueno, fue decisión mutua y eso lo hizo más definitivo.

Indudablemente, desarrollarnos en nuestro máximo potencial sentir todas aquellas condiciones que plantean ser humano: libertad, autonomía, poder y felicidad. Un gran ejemplo su experiencia y lo que ha transmitido a su alrededor.

Entonces, es cierto. Se puede alcanzar ese punto elevado y para tantos, imposible de lograr,

¿Qué diría de tener la certeza de lograrlo?

     Sin duda alguna que no se enfrasque en conseguir metas inalcanzables a corto plazo, si no trabajar arduamente para lograrlo a mediano o largo plazo; eso me funcionó mucho en mi vida, bueno, y me está funcionando, el hecho de ponerle un tiempo a las metas, porque yo pude haber dicho: “voy ahorrar para una casa”, y yo con mente clara pensé, yo tengo que ahorrar para algo que me produzca, que me mantenga, para yo poder conseguir la casa, las cosas de la casa, entonces fíjate eso. Me propuse una meta a corto, el carro para la estabilidad económica, después conseguir las cosas del hogar y posteriormente, después de 2 años aquí en Venezuela me estoy centrando en conseguir la casa.

     Así escucho a mucha gente que dice que debe conseguir esto, esto y esto, y lo otro, y a la vez que se proponen todas las metas y trabajan por todas ellas, al final no concretan ninguna, por eso pienso que es importante tener prioridades en cuanto a los sueños, saber en qué tiempo pueden ser tangibles esas metas.

     Diría que hay que tener un proyecto de vida, amor propio, tener certeza de las metas que se puedan conseguir y en los tiempos para conseguirlas.   

Sí. Realmente esa es una necesidad recurrente e irreal vivir en metas que mayormente nos desgastan, pero que si la sufrimos horriblemente la conseguiremos al final. Tenemos un verdadero rollo con el sufrimiento digo yo.

Eso es importante, el tiempo de las metas para la seguridad de trabajo.

 En su reconocimiento de capacidades, ¿cree que la libertad de decisión mantuvo esa razón de logro o simplemente demostrar al resto ese logro personal fue quién lo mantuvo?

     Demostrar el logro y demostrarme a mí misma, de que yo podía.

Bueno. Ya la capacidad se reconoció y solo eso es necesario para que, incluso el resto lo perciba sin necesidad de decir. Excelente por usted y sus metas, no necesita demostrar.


La libertad de decisión. En un resultado favorable y esperado se siente el gran poder, pero en un resultado negativo, no esperado, ¿qué se puede llegar a sentir?

Dentro de su nueva independencia y libertad ¿pasó por algo así, en unos malos resultados?

Y de ser así, ¿cómo se sintió?

     Sí, hubo decisiones que no fueron muy buenas, hubo malos resultados, pero en vez de caerme, de no insistir, eso lo tomé como una experiencia, como un aprendizaje que me permitió intentarlo de nuevo y lograrlo, pero obviamente, uno pasa por un sentir amargo, por un mal sentir de boca por así decirlo, pero eso no quiere decir que uno se va a estancar y que no va a insistir.   

Sí, exacto.

Pueden no ser celebradas en el momento las malas decisiones, pero en el reconocimiento de vivir son parte de la experiencia y aprendizaje.

Muy bien. Saliste finalmente del hogar y eso lo pensó Génesis para vivir y lo vivió Génesis de lo pensado. En 2 oportunos momentos que si se juntan solo van a celebrar por el presente nada más.


Bueno amiga, creo que ha sido un pequeño camino muy extenso, entre subidones sensaciones de nuevas experiencias por libre y bajadas en recuerdos de la familia, solo así ha sido subidas y bajadas, porque no recuerdo algo más que haya sido su experiencia con ese gran crecimiento.

Hoy tengo la oportunidad y la dicha de conversar con un ser pleno que ha llegado hasta objetivos propios y superiores finalmente, me llena de orgullo. Y por lo poco que ya puedo decir, porque ha mencionado todo. Seguramente diría que eres una persona feliz, libre, plena y todo lo positivo posible.

Sin embargo, como ya lo he dicho es un ser y son momentos particulares. Así que mejor siempre lo puede asegurar usted. ¿Qué puede definirte ampliamente hoy en día como un ser libre, feliz y autónomo?

Es decir, ¿qué piensas cuándo ves ahora lo que eres, recordando a dónde fuiste?

Pues una vez leí que la vida se comprende mirando hacia atrás y se vive mirando hacia adelante.

     Se puede definir hoy en día en el gozo, satisfacción y bienestar que yo tengo como persona. Y cuando veo lo que soy recordando lo que fuí, no hay un incentivo más eficaz que seguir por esa vía de tener una felicidad consciente, de reconocer esas pequeñas acciones que yo decido que me causa felicidad.

     Auri, siempre voy a ir direccionando mi camino a decisiones conscientes que me causen felicidad y me sigan causando autonomía e independencia. Siempre voy a apuntar hacia ese camino, si tengo malas decisiones las voy a tomar cómo experiencias, voy a seguir creciendo como persona, nunca es tarde para seguir creciendo, nunca es tarde para terminarte de conocer, siempre hay nuevas habilidades, nuevas técnicas que puedes tener como persona y puedo ir descubriendo eso en el camino. Si hay un límite, puede que uno ya lo encuentre siendo un adulto ya maduro, ya con una vida y un pasado bastante amplio que contar, puede que haya ese límite; pero mientras, yo aún sienta la capacidad que puedo seguir creciendo, que aún puedo tener acciones que dejen en un plano visible un bienestar para mí, un bienestar para otros, voy a seguir buscando ese bien común para mí y para todos a mi alrededor, siempre respetándome a mí.

     Y con todo el camino que yo viví en el exterior, con todas las experiencias que yo pasé, por todas las vivencias o por todas las personas que yo conocí descubrí que Génesis es una mujer creativa, capaz, es una mujer que se propone. Es una mujer intuitiva, es una mujer que busca demostrarse a sí misma que puede, que lo puede realizar, es una mujer que no se deja intimidar fácilmente.

     Esa es Génesis, y es que al final hay que conocerse un poco más y de acuerdo a la experiencia uno va descubriendo esas nuevas capacidades, o esas nuevas características que uno pueda tener, pero que ahora tiene muy claro quién es y a dónde va, qué es lo que quiere, lo que quiere mantener y lo que quiere desechar.

 

El grado de conciencia que tienes ahora solo ha sido parte de una decisión de lograrlo, eso habla del objetivo, trabajo y esfuerzo llevado a cabo para tales resultados, desde un primer momento fue conciencia en el presente.

En base a ello, solo queda admirar éste extraordinario ser humano que vive en el ahora, recientemente por la libertad, felicidad y sentido de vida. Quiero agradecer profundamente a la Génesis de ayer por permitirme hablar con la Génesis de hoy, es precisamente hoy cuando hablamos y no en el mañana o el pasado para celebrar lo que ahora es.

Quiero decir que no hemos visto fácil elevarnos a nuestro máximo potencial, así siempre lo hemos aprendido para limitarnos o desviarnos en la difícil búsqueda. Has hecho fácil el camino por ir y volver, lo has hecho real y transitado, vale tu admiración y es lo que hoy te sorprende, pero lo has conseguido con tu esfuerzo.

Agradecida eternamente por su tiempo, oportunidad e interés.

Puedo decirle que hemos culminado y me siento satisfecha de todos los caminos conversados.

Estoy feliz por su felicidad, familia y proyectos.

UN MUNDO DIFERENTE DESDE ACÁ

      Hace tal diferencia sentir la libertad, la sensación es algo oportuno y especial que nos hace sentir vivos, solo por eso quizás la búsqueda de la libertad sea algo creíble y necesario de buscar, y no de aquello que siempre hemos tenido únicamente por ser; la misma felicidad únicamente por tener, y ser únicamente porque todos dicen que somos.

     Esa búsqueda es algo necesario y habitual en el ser humano, buscamos en nuestro desconocimiento de todas las cosas que nos rodean en la vida y de la muerte exclusivamente, ¿qué viene después?

    Buscamos porque es nuestro propio sentido de vida, y aún más, buscamos porque necesitamos encontrar y de una sensación de ausencia. La búsqueda nos ha llevado a lugares impensables, sensaciones inexplicables y en personas casi totalmente otras, irreconocibles para el resto, esa búsqueda que es encuentro y es maravilloso nuestro propio reconocimiento ante todo el tiempo de ignorancia, supone un logro real.

     Hemos partido de Venezuela con el mayor reto de buscar hasta encontrar, hemos buscado con tal necesidad que muchos se han perdido en “cualquier oportunidad”, y otros han encontrado mayores riquezas de las que habían pensado encontrar, lo importante ha sido nuestra determinación de salir para encontrar. No ha sido una regla de excepción la gran necesidad de búsqueda de Génesis, solo han sido los verdaderos motivos que resaltan la acostumbrada necesidad con la que hemos salido; su libertad, autonomía, independencia y estabilidad es lo que ha significado para la felicidad, plenitud y amor de hoy en día aquella pensada decisión oportuna de emigrar, esa experiencia que resulta única y enriquecedora en la mayoría de los casos. Finalmente, en ese encuentro la infinidad de sensaciones imaginadas e impensadas tuvieron lugar para una nueva persona plena que no ha temido en ningún momento regresar, contrariamente, ha sido un verdadero logro volver.

        Somos una generación que sin opciones se nos planteó vivir en un país ausentes de oportunidades para la juventud, la de nuestros padres soñada que ha sido principalmente la de un techo, un especial techo, un hogar, familia y estabilidad. El sueño de Génesis desde una ausente sensación de libertad también, el verdadero logro del ser humano parece resumir un montón de cosas materiales que tantas veces nos hace padecer, pero solo son verdaderos vacíos emocionales que nos hacen sufrir el montón de ausencia material, esa comparación y carrera absurda. Esos pequeños momentos de felicidad de los que hablamos tan solo son posibles en la atención de ellos, porque siempre son y nuestra carrera también lo es para no disfrutar.

          ¿La necesidad? Pienso de la necesidad en una infinidad de cosas que realmente no lo son, y celebro cada espacio recorrido por tus pies firmes que llevaron el fuerte peso de la decisión de encontrar vivir, de saber vivir y vivir ahora disfrutando de cada momento, al menos ya sabe que su libertad y felicidad tiene un único precio y es su decisión por encima. Admiro hoy tus logros y felicidad, celebro más que nunca su trabajada felicidad.

Gracias.      





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