LA ÚNICA RELACIÓN...
La mujer reconoce su permanente estado de transformación.
Son una regla de cambios significativos a la larga de pensar ser mujer.
Principalmente es ser niña y aceptarlo en un mundo de
hombres, aquellas ideas que deben conformarse según cada cultura, allí puede
corresponder sobrevivir a algunas de estas imposiciones, pero indudablemente es
nuestra primera señal de adaptación al entorno en acostumbrarnos o luchar
seguramente.
Luego pasamos a ser mujer, verdadera y valiosamente serlo
como si ya no asumiéramos las notables diferencias de serlo para necesitar
resaltar en el desarrollo. Ser mujer es un proceso, ser mujer son etapas, ser
mujer es una realidad la cual se espera.
La etapa de ser mujer marca un giro trascendental para nuestro camino de igualdades, allí somos iguales, capacitadas y naturalizadas para ser Madre. Claro que con el suceder de enormes eventos en la historia aquello principal se ha vuelto secundario, terciario y hasta completamente olvidado para el valor de ser mujer. Aquello no deja de ser esperado por la sociedad y para muchas todavía en la condición natural.
Hablamos naturalmente ser Madre, porque sin “previa
preparación” nos sentimos listas para la gran responsabilidad de serlo a
diferencia del hombre. Aunque siempre hemos sido responsables de nuestros
propios actos. En consecuencia, ser Madre es ser “Mujer Oficialmente”,
celebradamente y en culminación si se puede considerar nuestra organización de
etapas.
Ser Madre es ser Mujer y aquello es la transformación de una vida como la conocíamos o la esperábamos, a veces es inevitable no pensar en una vida eternamente a la entrega, al cuidado y preocupación. Sé que no puedo tener la leve sospecha de cómo es serlo, tan solo sé que desde nuestro reconocimiento de ser mujer los cambios son aceptados y enfrentados con alguna fuerza incomparable. Y aunque aquello sea lo esperado, oficializado y la condición es una fuerza que nos puede superar incluso a cualquiera de ser mujer comúnmente. Siempre se habla de extraordinario y existen cosas más allá de lo esperado.
Un cambiante e inacabable camino de entrega a la
condicionalidad.
Carmen Luisa Arvelo.
Los cambios de significativos deben ser necesarios.
De ser mujer a ser Madre.
Desde ir al baño, dormir, levantarte, es todo, es algo muy consumidor. Es tú tiempo para comer, para bañarte, todo tu tiempo te cambia, porque ya mi tiempo depende de ella. Si ella quiere comer ahorita, dormir, hacer pupú, pues todo es dependiendo de ella para yo lograr hacer las mías.
Ahorita me mantengo muy cansada, pero tan solo veo que se ríe me mira y se me pasa todo.
Yo he estado viviendo todo mi proceso sola, porque al principio siempre le preguntábamos a los padres de él o amigas, pero cada uno decía algo totalmente diferente y así fui probando hasta que yo misma empleaba algunas cosas que me funcionaban y con esa me quedaba, hasta viendo videos por YouTube. Es decir, debes educarte, llenarte de herramientas para esos cambios que son bastantes fuertes y no estas acostumbrada. Aunque siento que me he adaptado increíblemente a todo, realmente creo que las mujeres estamos hechas para eso, porque es increíble lo rápido que ido aprendiendo. O sea, es una cosa que yo nunca había cambiado un pañal y fue la primera vez. Y pensé bueno aquí estamos, vamos hacerlo a ver y de una salió.
Yo trabajada para mis cosas, porque derrochaba dinero por
así decirlo y ayudando a mis hermanas, incluso ellas llegaron a insinuar que
ahora todo iba a cambiar, y ha pasado. No tengo dinero para andar despilfarrando.
Ahora que me meto en internet es mirando de una vez cosas para ella, me paso el rato allí tranquilamente, ya no son cosas para mí esencialmente, otro cambio que notas, aunque sale naturalmente. Ya compramos hasta la mesa donde la niña va a comer, porque eso sí, he tenido mucho apoyo de mi pareja, me hace el desayuno o el almuerzo, le pido que le haga el tetero o me la tenga para yo echarme un baño, porque es necesario para tu propio espacio y no perderlo porque puede suceder. Ahora tengo un poco más de tiempo para mí, para arreglarme porque durante el primer mes no tuve ningún tiempo para hacerme algo en el cabello y he conocido personas que dicen que no tienen tiempo de nada más desde entonces. La vida nos ha cambiado a ambos.
Lo especial del cambio es aquello dentro de sí que no se puede comparar y menos simplificar.
Yo siempre había tenido cierta intolerancia con las
mujeres embarazadas, no me gustaban pues. Siento que llegue a ser hasta muy
déspota, mi mejor amiga sufrió mucho conmigo por eso, era sus vómitos y todo
eso que no toleraba. Y no te voy a decir que lloré en el primer momento, no.
Quién lloró fue Gustavo, yo después fue que fui asimilando al escuchar sus
latidos y sentirla dentro de mí. Pero indudablemente yo amé mi barriga. Así que
es algo muy no sé.
Por esas mismas razones que te doy es que todo el mundo pensaba que yo no iba a poder, que me iba a desmayar por lo que siempre había sido. Epa y yo hasta para una camilla me tuve que pasar casi con la bebé ahí afuera porque ya venía. Yo tuve fuerza para todo, fue algo increíble que todo el mundo se asombró. Así pienso que las mujeres están hechas para eso. Porque yo no me puse a llorar, a decir que no podía, incluso con esa inyección que te colocan que es terrible, yo me armé de valor y pensé: bueno, ya estamos aquí hay que hacerlo
Y con aquellos cambios que puedas ir notando necesariamente, existen algunos que por especialidad no dejan de ser marcados para una diferente realidad.
Existen cambios físicos. Los primeros meses estuve
fantástica porque no me había salido ninguna estría, para los últimos fue un poco
fuerte porque aparecieron mis primeras estrías. Me sentí un poquito mal, un
poquito compleja, pero un poquito nada más, siento que esa depresión y angustia
por mi cuerpo fue algo muy momentáneo de verdad, porque después notaba mi
cabello brilloso y me sentía fenomenal, me sentía linda. O sea, eran días de
días.
Siempre había estado muy atenta para arreglarme, mi
cabello, ropa y todo eso, trato de conseguirlo porque es necesario, es
relajarme, poner mi música cuando me meto al baño o estando en la casa para
limpiar, afortunadamente acostumbré a la bebé al ruido. Yo he hecho todo lo
posible por no descuidarme y me siento bien, he conocido personas con problemas
de autoestima después de su embarazo, porque no quedan igual. Por ahora me
siento muy bien, esperemos unos años más a ver.
Otra cosa del tiempo. La otra vez Gustavo me dice, porque quizás así se ha sentido. Que ya no le dedico mucho tiempo porque ahora es todo la niña y la niña. Y puede ser cierto, yo estoy atenta las 24 horas al día sin nada más y no es por nada malo, no había notado eso. Es que tu centro es otro cuando los tienes.
Existe una realidad distinta para cada quién, aunque sea
lo esperado.
Es un proceso único y maravilloso capaz de compensación.
Yo tuve parto por agua, y te digo que las contracciones son un dolor muy fuerte, es más fuerte que un dolor de muela, que cualquier otra cosa, no sé la verdad. Yo la tuve a la tercera vez que pujé y apenas la vi, a mí se me pasó todo.
Te cuento algo rápidamente que me pasó, se supone que yo entré con una bebé dentro de mí y me tocó salir sin ella, porque a ella la dejaron un par de días más porque estaba amarilla y otras cosas ahí. Yo me sentí horrible, sentía que estaba dejando una parte de mí, algo muy fuerte que no sé cómo explicarte.
He tenido que ser fuerte, me toca cambiarle los pañales y a veces me he llenado la mano, aprender a sacarle los gases porque no sabía. Yo he llegado a ir al baño con ella en brazos, te digo hacer pipí y lo otro. He estado muerta del sueño porque no he dormido bien, dormida que escucho y no me quiero levantar, pero me levanto la tengo en mis brazos, le doy de comer y sonríe para calmar todo.
Yo no sé cómo se pueda describir ese proceso, porque yo
antes no toleraba a las mujeres embarazadas. No sé, era como una rabia. Y
durante mi embarazo sentía mucha rabia también, hasta hacia mi pareja, no
quería tenerlo cerca ni nada, eso fue por un tiempo, después quería abrazarlo,
besarlo y así. Seguro las hormonas.
La maternidad tiene sus cosas, que no es cuestión de ocultarlo, yo digo que depende de cada proceso cómo lo lleven, el apoyo que tengas, la pareja, el aspecto económico y todo eso para poder conversar.
Del primer impacto para la adaptación. La transformación para lograr.
La paciencia es lo más fuerte de trabajar. Porque no es
sencillo tener un niño que te llore sin ninguna respuesta, que estés
trasnochada, cansada, sin poder comer bien y hay que tener paciencia para no
gritarlo, no dejarlo llorar, no desesperarse a tal punto.
Mi mamá me pegaba mucho ya de grande, bueno a esa persona
que ni considero serlo, usted sabe parte de mi historia que no tuve papá y
mamá, pasé por varias familias.
Yo no me quiero imaginar lo que me hacía de pequeña. Porque mi hija se pone a llorar y a llorar porque quiere estar puro en brazos y yo estoy cansada, con dolor de espalda. He ido con ella hasta el baño en mis brazos.
Te cuento, la otra vez yo le di su tética y la acosté a
dormir para irme corriendo a bañar rápido, debía aprovechar de lavarme el
cabello. Y al rato la escuché llorar, yo me bañé lo más rápido que pude y salí
corriendo prácticamente con el shampoo en la cabeza y cuando la veo llorando,
pero así privada, ahogada y no podía ni respirar, yo me quería morir cuando la
vi así, me partió el alma.
Como hay veces que se pone a llorar y a llorar y a llorar que no se calma con nada y yo digo ¿qué pasa?, porque yo le he hablado siempre a mi bebé. Yo le digo a Gustavo tómala, ya no la aguanto, al rato se la vuelvo a quitar y ella se queda tranquila en mi pecho. Pienso que es una niña de mamá por ahora. Pero hay que tener mucha paciencia.
Esa transformación y se va reconociendo capacidades, lo único de crear vida dentro de ti.
Lo esencial de lograr una conexión es el conocimiento.
El primer día en el hospital la niña lloraba y lloraba. Yo no sabía qué hacer y estaba desesperada, pues yo soy primeriza y una muchacha me tuvo que ayudar, recuerdo que me dijo: es que se hizo pipi, hay que cambiarla. Me la cambió y ya se calmó. Ahora ya la conozco mejor, porque los primeros días o meses es una etapa de conocimiento, ya yo sé cuándo mi hija tiene hambre, cuando se hizo pipi o pupú. Eso va surgiendo.
Mi hija tiene 3 meses y yo ya la conozco por completo, no me quiero imaginar con 10 años. Así que ahora puedo pensar que en casos de abusos la madre tiene la responsabilidad, porque uno conoce a sus hijos para darse cuenta de lo que está fuera de lugar. Es algo único que se puede dar entre madre e hijo.
Es tanto una entrega absoluta que en el intento puede ser
lo único y realmente no lo es.
Y somos alguien propio con necesidades.
Claro, creo que absolutamente son necesario los espacios,
de hecho, en cualquier tipo de relación. Sea de mujer, parejas y mamá.
Realmente es necesario para todo.
Con mi pareja de tantos años que llevamos es porque cada uno respeta el espacio del otro, a él le gusta jugar en su momento y a mí me gusta tomarme mi copita de vino al llegar estresada del trabajo, por ejemplo, con musiquita y eso. Ahora no lo hago porque estoy con mi bebé amamantando. Pero cuando pase lo retomaré, porque es mi oportunidad de relajarme, de estar libre.
Es con cierto valor para mí y en eso debe contar mucho el
apoyo del otro, de la pareja. Porque es un trabajo que absorbe tanto que no sé
cómo haría sin la ayuda de él. Aunque sea una horita o dos horitas lo valoro.
Por ejemplo, en éste Día de las Madres Gustavo me regaló un cepillo para
secarme el cabello, porque mi cabello para mí es algo muy especial, yo no puedo
ni pasar 2 días sin lavármelo. Entonces, una amiga una vez me decía que si
había sentido dejar de ser yo en algún momento y la verdad es que no, hasta
ahora no ha pasado. Mientras el me ayuda yo puedo secarme el cabello y eso me
hace sentir genial igual. No he perdido tantas cosas.
Así que con apoyo mutuo se pueden mantener esos espacios que son tan fundamental para uno no sentirse que dejó de ser, la maternidad puede ser muy heavy para sobrellevar en algunos casos, por eso hay que mantenerse y mantener los espacios.
Y solo es la misma entrega para poder formar a un ser.
Así se deben asumir responsabilidades y decidir firmemente.
Claro que puedes recordar un poco de mi historia, sabes
que fui adoptada, pero tuve una madre, algo que se pueda llamar, abusiva y una
loca. Yo sufrí demasiado a una edad
temprana, yo sufrí demasiado durante mi adolescencia y siempre quise cambiar
eso. Yo tuve ciertos eventos con padrastros y ella siempre los escogía a ellos,
crecí en la pobreza y pasé por varias familias adoptivas, creo que todo eso es
lo que me hizo tan fuerte y capaz, desde siempre me he enfrentado a las cosas
fuertes muy decisivas, puede decirse que por eso soy lo que soy, aunque no se
justifique nada de lo que pasé.
Muchas personas se quedan viviendo en el dolor, la tristeza, los abusos y justifican, siempre podemos decidir y alejarnos. Lamentablemente mis dos hermanas menores que continuaron con mi mamá ya cada una son mayores y tienen 2 y 3 hijos y ni siquiera llegan a los 30, tampoco estudiaron y continúan casi en lo mismo, son muy vulnerables. Pero son decisiones también, porque yo considero que es muy importante una educación para los niños, para tu desenvuelto cuando eres un adulto, conocer te permite defenderte, yo estudié Derecho y mucha gente me dice, que para qué si no lo puedo ejercer en ningún otro lado, pero es para mí, para mi defensa, mis trámites legales.
Lo principal para cambiar es saber con quién vas a tener
ese niño, claro, uno nunca termina por conocer a nadie, pero uno puede saber
cosas y determinar; si es una relación tóxica vas a sufrir más con el niño, porque
eso es mentira que cambian con un hijo, eso sucede muy poco.
Yo he decido tener mi hija ahorita con más de 30 años que
ya tengo un hogar, buena economía y estoy más madura, así me siento. Para poder
darle lo mejor a mi hija, quiero que aprenda a ser fuerte. Porque yo me opongo
rotundamente a tener un hijo en la pobreza, sé perfectamente lo que es pasar
hambre, lo que es no tener un par de zapatos, no tener las 3 comidas al día, no
tener un lápiz, sé muchas cosas que marcan una vida.
He decidido romper por completo con ese patrón de vida que tuvimos, no ser una madre así, no formar un ser humano así. Y siempre está la oportunidad de la decisión, por eso han quedado muchas cosas ya en el pasado, pienso yo. Que no tienen ninguna validez en el ahora; que la mujer solo puede ser madre, que solo se ven como madres, hay mujeres empresarias y hacen de todo.
A mí me preguntaban mucho que, cuándo iba a tener un hijo, que con mi edad y lo otro. Pero yo simplemente aseguraba que cuándo me diera la gana, porque es mi vida y es mi decisión, lamentablemente hay personas que son sumisas y no son capaces de enfrentarse con la gente para mantener esas cosas antiguas vigentes. Es necesario romper con las cosas malas, decidir y poder seguir, especialmente para ser Madre. Ahora que mi hija está pequeña es darle amor, comprensión y ternura, esa incondicionalidad que yo nunca tuve y que sepa que me tendrá allí hasta el día que yo me muera, que espero este muy grande. Quiero que mi hija sea fuerte, porque la fuerza te abre muchas puertas. Uno quisiera que su hijo fuera muchas cosas, por el momento quisiera brindarle seguridad, amor propio, que no pase por lo que uno pasó obviamente.
Yo sé que debo cambiar muchas cosas en mí, principalmente en dejarme ayudar. Siempre he sido tan independiente que puede sonar a egoísmo porque hago planes sola, ahora debo dejar que me ayuden porque hay cosas que lo necesitan, ir al psicólogo y leer para trabajar muchas cosas, el apoyo de Gustavo que ahora tomo en cuenta para muchas cosas de la niña, porque todo aquello va siendo necesario para la crianza. Siento que debo cambiar muchas cosas o madurar, yo soy muy pedante, directa, y no sé si a mi hija le guste esas cosas. No debemos quedarnos con lo pasado para continuar, hay personas que llevan su triste infancia a la adolescencia y de la adolescencia a la adultez. Y eso está mal, hay que buscar cambiar, sanar para poder brindar lo mejor.
En este punto donde se espera de la maternidad el 100
para ser y por ser.
Un juicio de incomprensión.
Tú eres responsable de tu hijo hasta cierto punto, así
buscó educarla en valores. El respeto que hoy en día parece estar tan fuera de
control con cada cosa que se puede ver, el respeto para sí misma y al entorno,
el respeto a cada persona a su alrededor.
La educación tan necesaria con tanta novedad, aquello que
te aporta la seguridad, como padres siendo ignorantes es generar un problema
aún mayor. Por ejemplo, ahorita que estamos con eso de las criptomonedas,
Bitcoin, cuando no sabes nada del tema pueden joderte con alguna estafa y
aquello le vas dejando a tus hijos.
Yo digo que es el conocimiento de cada cosa para poder
servir de bastón, de apoyo en cualquier circunstancia.
Yo ahora estoy leyendo muchos libros al respecto de la
maternidad y te puedo decir que la maternidad es algo muy heavy. Por ejemplo, te
cuento que estaba leyendo un libro y hablan del tema cuando los niños se caen y
explican, que no debes levantarlo de inmediato porque puedes generar esas
incapacidad y codependencia de ti, tampoco puedes dejarlo ahí tirado y decirle
que sea fuerte y se levante porque puede llegar a sentir que no lo apoyas, que
no estás para él. O sea, y tú piensas entonces, ¿qué hago?
Y debes buscar siempre mantener un equilibro, siendo apoyo para que ellos puedan avanzar, pero que sean completamente independientes, autónomos.
Y lo mejor que podemos hacer cómo pareja y familia es
brindarle a ella ese ejemplo, que mira nosotros somos una silla y si en un
momento falta una pata, la otra puede sostener mientras tanto, que ella también
hará parte de eso, porque somos familia. La responsabilidad que debe ir
asumiendo desde pequeña debe ayudar para que pueda tomar mejores decisiones, yo
recuerdo que cuando tenía 15 años y quería un teléfono, era plantearme, bueno,
me dan el teléfono, pero yo me hago cargo de la renta y así pienso que debería
ser, en un equilibro para que sean autosuficientes.
Yo tuve que aprender a ser muy fuerte por lo que me pasó y siempre he sido muy independiente, a veces cuando hablo con Gustavo que piensa que no lo quiero, porque yo digo que yo puedo vivir sin él, o sea, en un caso ya no estamos yo sé que puedo continuar y a eso me refiero de aprender a tomar tus propias decisiones, ser fuerte, valiente para los problemas de esta vida. Y es lo que puedo educar, porque llegará un punto donde ella decida y hay cosas que son su parte.
Por desconocimiento podemos forzar muchas cosas.
Por conocimiento es la fuerza para dejar muchas cosas y tomar otras necesarias.
Yo trabajé mucho durante mi embarazo, en diciembre yo con 6 meses y la barrigota trabajando, pero era una cosa fuerte. Allí estaba tantas horas paradas, atendiendo personas, buscando cosas. Discutí mucho con mi jefa, yo me sentía demasiado agotada y molesta, tenía mucha rabia con todo como te había contado, no sé por qué. Y recuerdo que principalmente ellos me decían que yo no estaba enferma, que yo estaba era embarazada, y así me mantuve con todo.
Hoy que fui al psicólogo me dijo que yo si había sido
explotada en el trabajo, pero yo nunca lo vi así. Siempre me recordaba eso
“estaba embarazada y no enferma”.
Me dijo que tengo ansiedad y puede ser un sentimiento de culpa, porque siento que no protegí a mi bebé en esa situación y ahora quiero sobreprotegerla de todo por mi responsabilidad. Es necesario ir al psicólogo, dejarte ayudar, buscar herramientas; todo es parte del proceso para poder sanar y tratar de dar lo mejor, el pensamiento a futuro está puesto en ellos. Ahora mismo estamos viendo si nos vamos a otro país o no, por la mejor educación de la bebé y comodidad.
Ahora que somos inmigrantes es difícil la cosa o puede
que así haya sido, a veces ponemos los hijos primero que nosotros y nos
aguantamos en un trabajo que nos explotan, nos abusan, pero hace falta el
dinero, pienso que allí debería compensarse con llegar a la casa y pasar más
tiempo con ellos, dedicarles para establecer conexiones, la confianza es algo
necesario, que los hijos puedan contarte tantas cosas, porque así descubrimos
si le están haciendo bullying o abusos. Debemos ser muy atentos.
UN MUNDO DIFERENTE DESDE ACÁ.
Lo que no podemos imaginar es una capacidad más allá de
nuestra condición.
Quizás sea excelente para iniciar unas breves líneas de
explicación para lo que comparten de inexplicable. Un sentido, un amor
incondicional y una felicidad.
Lo más limitado que podemos ser todos es en la
racionalidad permanente, con basamentos que nos indican un punto desde otro
extremo simple y sencillamente camino; efecto, consecuencias. Bueno, una larga
lista de conceptos que nos orienta y nos asegura para poder cruzar; aquello
somos en la realidad que habitualmente conocemos, y no solemos compartir una
distinta porque principalmente es nuestra seguridad. Con inseguridades o no la
mujer decide asumir una realidad que la distancia del resto racionales y la acerca
a un especial sentimentalismo para conocer el verdadero amor.
Un verdadero amor con juicios, decisiones y diferencias para ser un amor verdadero en la incondicionalidad de aquel sentimiento profundo que los une y nunca más vuelven a ser dos o las mentiras cuando te conocen perfectamente.
La relación única existente cuando te sienten, aquello desafía
aún más nuestras limitaciones considerables que siempre esperamos contar para
realmente llegar a amar. Cuando te sienten en su vientre y te aman porque no te
pueden ver, no te pueden escuchar y no te puedan tocar, existe una espera
significativa en los números que solo es de retraso para verte, escucharte y
tocarte, porque el amor siempre se puede más.
La relación más comprensible cuando vas y vienes las veces que te lo permites, aquello puede resultar desigual, pero no creo que exista algo que consiga medir la permanente espera cuando nos vamos finalmente, es cuando no pasan los años y siempre serás un niño ante los ojos, cada vez que vuelves y especialmente cómo vuelves. Aquella absurda espera de niños que no puede ser racional, es un amor eterno e incondicional.
La relación eterna que existe en la única realidad de morir y en los años que son olvido. Así son ausencias que siempre estarán presentes, cuando nos vamos primero o cuando se van finalmente para pensar que nadie es mamá.
Por tanto incomprensible es que somos profundamente ignorantes
ante aquella especial relación que podemos no alimentar. Por únicamente ignorantes
es que no podemos sufrir más la pérdida que una madre, no podemos amar más los
defectos que una madre, no podemos ser más que una madre en la necesidad.
Así con toda mi ignorancia solo te puedo celebrar Carmen Luisa, en tu única relación de desapego que pudiste vivir se diría que desconoces y que mantienes lo único, tan solo podría ser una idea de mi sincera ignorancia ante la realidad de ser verdaderamente Madre, aquella que no reconoce carencias para dar todo, así puedes dar lo que nunca tuviste y ser tan afortunada con lo que recibes: miradas, sonrisas, abrazos y cada mañana. Tan solo es reconocer que es empezar con tus propias decisiones para olvidar cualquier aprendizaje y construir el camino a partir de nuevas experiencias, si has logrado que tu mundo cambie, puedes cambiar el resto del mundo en ese nuevo ser que se prepara para mañana. Continua lo estás haciendo bien.


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