UNA HERENCIA DE LUCHA...
Miedo
El miedo es un reconocimiento de aprendizaje y hemos
aprendido a temer a una infinidad de cosas, por crianza son una cantidad de
creencias, por experiencia una cantidad de propias verdades y vamos imaginando
que la realidad es insuperable para nosotros temer de ser tan corriente.
El miedo nos define si es el límite lo que nos hace permanecer siempre, de fracasar; el miedo nos define si es lo que nos impulsa siempre cuando imaginamos la muerte. De cualquier forma posible el miedo está presente en nuestra rutina y solo sabemos luchar diariamente, ante cada proceso. No somos ajenos a sus ideas si somos formados para temer con seguridad tanta cosa.
Es posible crecer con tanto miedo, pero es imposible
vivir con tanto miedo.
Cuando vives amas y si temes perder nunca consigues amar
libremente.
Cuando vives lloras y si temes ser vulnerable, jamás
sabremos quién eres realmente.
Cuando vives eres libre y si temes decidir te condenas a
la “comodidad”.
Cuando vives bailas y si temes hacer el ridículo justo al
final te arrepientes, cuando ya no hay vuelta atrás.
Cuando vives mueres y si sólo temes morir, ¿Cuándo vives?
Cuándo contemplas el paisaje, cuándo disfrutas el
momento, agradeces la compañía, compartes cada sonrisa, beso, abrazo y te amo
por cada última vez.
Es como vivir abrazado al miedo a una distancia
considerable de poder hacer, solo así que recordamos para trabajar ahora por un
mañana y olvidar.
La muerte es la apertura de aprendizaje para todos
nuestros miedos. Tememos cuando somos conscientes del modelo establecido, cuando
todos dicen que moriremos, cuando todos finalmente empiezan a morir y nosotros
moriremos, desde entonces buscamos con una apremiante necesidad el sentido de
la vida, la felicidad, el amor, es decir, por toda una vida y a veces es poco
lo que conseguimos en nuestra desesperada necesidad, nuestra poca atención a lo
verdadero único.
Finalmente moriremos y no escapamos de ello, como el
miedo que nos hace huir ante cualquier amenaza, el miedo no es posible para no conseguir
morir. La muerte es nuestro punto de llegada, de toda una vida de decisiones,
ilusiones, sueños, risas, lágrimas, experiencias, miedos, logros, amigos,
amores y sufrimiento, el gran punto final y ¿Qué historia dejaremos para que
cuenten?
Una maravillosa persona que ha tocado todo a su paso, agradeciendo haber conocido.


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