AMAR Y YA...
“Si mañana muero, qué me gustaría hacer hoy” así creo que fue lo que logré
escuchar alguna vez de una atención al presente, de la muerte y el segundo de
la vida.
Tanto ante lo que desesperamos por el verdadero sentido de nuestra existencia y es una pregunta en el momento oscuro de nuestra vida y en el momento luz de nuestra vida, por si ha de existir algo más allá de todo lo considerable. El sentido de la vida es aquello más fuerte a la oportunidad y alegría de vivir, y es una razón considerada profundamente, de que cada día sea algo contado para sumar hasta la muerte.
Así estamos siempre necesitando de la vida, esperando algo que necesitamos de una forma indispensable para detenernos en la agotada rutina, porque sencillamente no solo es vivir y la existencia despierta en un constante anhelo. Pero creo que nunca hemos tenido más del verdadero sentido de la vida y son caminos diferentes, limitados al pensamiento y sensación única, porque en nuestra desesperación no tenemos algo certero, una verdad absoluta. Apenas creemos para asegurar con el poder de nuestra propia verdad y el sentido es vivir plenamente, ser feliz, compartir, amar, recordar, arriesgar, viajar, una familia, reír, recordar, soñar, qué sé yo en el mundo de cada cabeza, infinitamente para no poder definir con el pensamiento de miles de millones.
El sentido de la vida es lo más frustrante en el momento oscuro de nuestra vida por su ilimitada respuesta y ninguna certeza. Cuando somos plenamente conscientes de la muerte y la vida es ahora, mañana no sabemos. Empezamos a pensar, sentir y actuar para ver si algo nos satisface y conduce a la verdad, es un pensamiento que nos desvela, una sensación que no identificamos y una acción cómo mejor creemos, recuerdo que Rodsi siempre me decía “no sé si estoy respondiendo a tu pregunta, no sé si respondo bien” y “no sé” por el inconfundible temor a no tener algo completamente seguro de nuestra conciencia de la propia existencia y la muerte finalmente, siempre necesitando.
Hablando que hoy te preocupa más la muerte, pero también la vida. El verdadero sentido a la vida en una infinidad de cosas pensadas, aquello que asegura la muerte. Es un despertar a la realidad de condiciones. La vida es solo vida por experimentar, amar, incluso padecer y seguramente, no somos conscientes de las verdaderas condiciones. A cambio, has vivido el suficiente tiempo únicamente consciente de tu propia condición de vivir y quizás diferente al resto es la misma oportunidad de decidir empezar, actuar finalmente. Si necesitas saber qué es vivir, empieza por intentar hacerlo, amar, padecer y nuevamente levantarse para ser y hacer lo único. Sentido y creo que más en nuestros perfectos 5 sentidos, contempla, escucha, saborea, huele y siente como nunca.


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