HEMOS VIVIDO TODO ESTE TIEMPO...
Nos hemos dedicado a luchar profundamente contra la vulnerabilidad.
Desde la profundidad de nuestros pensamientos más conscientes compartidos con la sociedad, para no ser señalados. Aprendemos a defendernos, porque siendo vulnerables somos el blanco perfecto donde se dibujan cada garabato de poder de otros. Y caminamos con una cantidad de ideas señaladas de lo que somos, no lo que realmente somos en el silencio de nuestros miedos, nuestros errores y nuestro pasado.
Nos hemos dedicado a una razón de acciones que disfracen nuestra vulnerabilidad de pensamiento. Hemos tomado las establecidas y seguras vías de escape entre la que podemos perdernos, evitando el miedo de encontrarnos frente a frente con la sensación de tristeza, dolor, añoranza, nostalgia, culpa, pasado, presente y futuro.
Nos hemos dedicado al punto de ser profesionales con título aprobado en reconocimiento de nuestro entorno, de ser lo más fuertes, porque nos han visto superar y no llorar. Aun así la fuerza es el cúmulo de recuerdos contenidos que pesan para tirar con todo hacia delante y nunca más volver atrás.
Entonces, en esa misma línea de separación somos fuertes y somos vulnerables. Sin ninguna diferencia trabajada.
Ser vulnerable es reconocernos y aceptarnos en nuestro peor momento.
Ser fuerte es comprender lo que hemos vivido para finalmente vivir. Cada día.
La vulnerabilidad es un tema muy interesante y que afortunadamente tuvimos la oportunidad de compartir en la entrevista reciente. Y liberar ideas innecesarias.
Desde la profundidad de nuestros pensamientos más conscientes compartidos con la sociedad, para no ser señalados. Aprendemos a defendernos, porque siendo vulnerables somos el blanco perfecto donde se dibujan cada garabato de poder de otros. Y caminamos con una cantidad de ideas señaladas de lo que somos, no lo que realmente somos en el silencio de nuestros miedos, nuestros errores y nuestro pasado.
Nos hemos dedicado a una razón de acciones que disfracen nuestra vulnerabilidad de pensamiento. Hemos tomado las establecidas y seguras vías de escape entre la que podemos perdernos, evitando el miedo de encontrarnos frente a frente con la sensación de tristeza, dolor, añoranza, nostalgia, culpa, pasado, presente y futuro.
Nos hemos dedicado al punto de ser profesionales con título aprobado en reconocimiento de nuestro entorno, de ser lo más fuertes, porque nos han visto superar y no llorar. Aun así la fuerza es el cúmulo de recuerdos contenidos que pesan para tirar con todo hacia delante y nunca más volver atrás.
Entonces, en esa misma línea de separación somos fuertes y somos vulnerables. Sin ninguna diferencia trabajada.
Ser vulnerable es reconocernos y aceptarnos en nuestro peor momento.
Ser fuerte es comprender lo que hemos vivido para finalmente vivir. Cada día.
La vulnerabilidad es un tema muy interesante y que afortunadamente tuvimos la oportunidad de compartir en la entrevista reciente. Y liberar ideas innecesarias.


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