UNA CIUDAD PERDIDA...
La verdad de lo que somos es una
búsqueda consciente ante la agotadora rutina, ideas opresivas, pérdida de todo
sentido, el sufrimiento y especialmente, la única realidad inconsciente donde
participamos al despertar cada día por pura continuidad. Finalmente somos
conscientes de una necesidad particular del ser humano de encontrar y
encontrarnos en una existencia de pasión por cada oportunidad, en el amor
compartido, la felicidad anhelada y en el conocimiento certero para vivir hacia
la muerte. La búsqueda permanente por la que decidimos un presente y a gran
distancia de la velocidad considerable para el logro establecido de encuentros.
Nuestra propia búsqueda hacia la
verdadera plenitud, quizás ante aquella excepción de encontrar un sentido que
defienda nuestra vida de lo incomprensible y el sufrimiento esperamos con gran
poder de la imaginación encontrarnos con la Atlántida, la ciudad perdida entre
todas las ideas extraordinarias para reconocer un logro de la vida; un sentido
particular de existir que valora conscientemente el entorno de cada relación
consecuente de vivir y un camino de experiencias que nos recuerda la muerte. En
la verdadera intención cada uno buscamos nuestro propio camino de anhelo, de sentirnos
satisfechos, con una especialidad de desarrollar un momento y vivir el día a
día de momentos que suman para el resultado de contar nuestra historia con
final.
En su propia y especial búsqueda Sigrid ha encontrado su propia ciudad
perdida y ha sido algo únicamente indecible al vivir conscientemente su propia vida
de decisiones. Un verdadero logro de establecer la Madre Naturaleza para la
única satisfacción espiritual. Cuando desesperadamente buscamos ser comúnmente nos
agobia la infinidad de pensamientos para ser, aquella habitual razón de ser,
pero muy distante a la realidad única de ser más allá de las ideas considerables
socialmente. Y es que viviendo al límite ignoramos la razón espiritual de ser;
sentir, aprender, trascender y ser finalmente libres al sufrimiento condicional
de anhelar tantas cosas innecesarias.


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