SER MUJER...
No es #TBT
Naturalmente es la experiencia que te brinda la oportunidad de llegar a recordar. Aquellos puntos claves para la decisión de ser cada día.
"No se nace mujer, se llega a serlo".
Simone de Beauvoir.
Pasaba ante mí, tan célebre frase y no hacía más que contemplar la realidad presente con una notable satisfacción de un pasado particular.
Recordando que la relación con mamá, siempre estuvo en un punto quiebre. Caracterizada por las ideas innombrables en una realidad cambiante y mortal. Pues Nunca hemos dejado de ser tan diferentes y Siempre hemos cuestionado las ideas de la otra con una especial libertad. Para ella, siempre he estado un tanto loca. Para mí, la sociedad es una imposición de "Normalidad", a tal punto de lo inconcebible.
Y mamá se dedicaba con esmero, para que fuera parte de la sociedad modelo, así su reconocimiento sería la norma. Aquello que se espera sin la excepción.
Y recuerdo que siendo mujer, debía ser femenina, pero nunca podía llegar al exceso. Porque la consecuencia de ser una put* es muy clara. Y es que dejas de ser una verdadera mujer.
Ante una sociedad futurista, no hay nada peor que, no lograr ser; inevitablemente padeces el rechazo social y las críticas que terminan pesando lo que te detiene para hacer.
Entonces, en una realidad rigurosamente establecida, ser mujer es un verdadero trabajo de serlo, porque debes aprender forzadamente a caminar sobre un terreno minado de lo que establecen, esperan, señalan, critican y rechazan.
Llegas a ser mujer.
Y no puedes envejecer, aunque debes aceptar los años para no ponerte todo lo que quieras.
Y no puedes decir todo lo que piensas, aunque tu virtud y prioridad sea la de pensar en todos los demás.
Y no puedes ser libre, aunque siempre tienes la oportunidad de decidir ser aceptada o rechazada.
No se nace mujer. Y marcan una elevada exigencia lograr serlo.
Naturalmente es la experiencia que te brinda la oportunidad de llegar a recordar. Aquellos puntos claves para la decisión de ser cada día.
"No se nace mujer, se llega a serlo".
Simone de Beauvoir.
Pasaba ante mí, tan célebre frase y no hacía más que contemplar la realidad presente con una notable satisfacción de un pasado particular.
Recordando que la relación con mamá, siempre estuvo en un punto quiebre. Caracterizada por las ideas innombrables en una realidad cambiante y mortal. Pues Nunca hemos dejado de ser tan diferentes y Siempre hemos cuestionado las ideas de la otra con una especial libertad. Para ella, siempre he estado un tanto loca. Para mí, la sociedad es una imposición de "Normalidad", a tal punto de lo inconcebible.
Y mamá se dedicaba con esmero, para que fuera parte de la sociedad modelo, así su reconocimiento sería la norma. Aquello que se espera sin la excepción.
Y recuerdo que siendo mujer, debía ser femenina, pero nunca podía llegar al exceso. Porque la consecuencia de ser una put* es muy clara. Y es que dejas de ser una verdadera mujer.
Ante una sociedad futurista, no hay nada peor que, no lograr ser; inevitablemente padeces el rechazo social y las críticas que terminan pesando lo que te detiene para hacer.
Entonces, en una realidad rigurosamente establecida, ser mujer es un verdadero trabajo de serlo, porque debes aprender forzadamente a caminar sobre un terreno minado de lo que establecen, esperan, señalan, critican y rechazan.
Llegas a ser mujer.
Y no puedes envejecer, aunque debes aceptar los años para no ponerte todo lo que quieras.
Y no puedes decir todo lo que piensas, aunque tu virtud y prioridad sea la de pensar en todos los demás.
Y no puedes ser libre, aunque siempre tienes la oportunidad de decidir ser aceptada o rechazada.
No se nace mujer. Y marcan una elevada exigencia lograr serlo.


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