Orgullo de ser una guía en el camino - CLAUDIA FUENTES...
Para aquel niño interior.
Cada cicatriz permanente es una
herida a la experiencia temprana. Cuando niños somos completamente dependientes
y resultado de unas particulares decisiones que establecen nuestra realidad de
forma trascendente, únicamente recordada. Para nuestro niño interior que
experimentamos cercanamente el sufrimiento y no podíamos vivir la felicidad
como una oportunidad de hacer las cosas diferentes al momento, es un pasado que
nos mantiene precisamente en el presente. El proceso de sanación es
naturalmente difícil y con un esfuerzo insuperable al miedo, la vergüenza, culpa,
frustración y decepción. Aquellas experiencias especialmente, que nos definen
ante el gran valor de un logro; por muy corriente que se la parezca llorar desconsoladamente,
por ejemplo.
Ante aquel niño interior que, a veces sufre silenciosamente para no ocasionar molestia o levantar sospechas sobre su vulnerabilidad naturalmente. Es un niño de la experiencia incomparable de ser callado, reprimido en su máxima expresión de ser inocente y no comprender el mundo de los adultos en su dependencia y en el sufrimiento. Callamos y seguimos creciendo en la ignorancia de nuestro propio mundo de las reglas para la aceptación y el rechazo. La expresión es lo opuesto al rencor del maltrato y la vergüenza del abuso. Es la única libertad de la decisión para llegar a ser lo que anhelamos ser.
Para aquel niño interior que hoy
en día cumple con unas expectativas para ser reconocido y es la pérdida de ser
especialmente; un niño soñador. En una sociedad culturalmente hablando, las
ideas que nos permiten ser parte del grupo, son ideas que alcanzamos padecer
para la búsqueda permanente. El sufrimiento incondicionalmente es algo de
condición para el reconocimiento de un logro, la satisfacción considerablemente
y la naturaleza de ser. Una verdadera y gran problemática de ser dentro de una
cultura liderada, dividida y antigua. El niño soñador rápidamente es adulto y seleccionado
para cumplir dentro del grupo y lo más absurdo es dejar de soñar como niño, en
cuanto a lo que representa vivir de las ilusiones y ser completamente fuerte,
realista.
Cuando decidí trabajar sobre el
tema específicamente, lo hacía desde la única idea que me atormentaba desde
entonces, aquel grupo de niños víctimas de abuso que callaron al momento por la
vergüenza, culpa y de forma determinada ser hombres considerablemente.
Entonces, han sido unos años eternos en el silencio y evasión para ser una
realidad indeseable e insoportable para muchos. Conversar con mi compañera y
gran colega Claudia ha sido una
maravillosa oportunidad de centrar la expresión como fundamento de una libertad
de ser y para llegar a ser. Un extenso camino de decisiones que nos permite
reconocer el pasado para vivir el presente hacia la propia felicidad.
Hoy 10 de Octubre, especialmente en
una gran oportunidad de celebrar el Día Mundial de la Salud Mental y liderar el
verdadero cambio, vivir conscientemente nuestra propia y única realidad en la
libertad y de las decisiones. Priorizando el cuidado de nuestra salud mental
para establecer relaciones satisfactorias, hacia la plenitud y en la seguridad
de avanzar constantemente.
Gracias querida Claudia, por su valioso tiempo.
Claudia Fuentes.
Aprendemos a vivir de cierta forma que, sentir es una oportunidad
excepcional, un forzado trabajo para lograr compartir. No la naturaleza de ser
completamente alma en un cuerpo.
Como bien sabemos, todo problema que no se habla, no se expresa, se guarda
en nuestra memoria y se hace aún más fuerte la herida. Hay personas que tienen
la creencia que, evitando hablar los temas incómodos los olvidan y es
precisamente lo contrario, lo que pasa, porque al no hablarlos se acumulan en
nuestro cuerpo y nos hacen más irritables, sensibles, críticos, entre otras
cosas. Haciendo que las personas estén constantemente a la defensiva en sus
relaciones interpersonales. Y sacando las cosas "coloquialmente
hablando". Entonces esa es una de las primeras consecuencias "la olla
de presión" en la que se vuelven aquellas personas que no expresan su sentir.
Luego de ello empiezan las somatizaciones, síntomas o incluso enfermedades.
Desde un sencillo dolor de cabeza que se puede volver en una migraña constante,
pasando por problemas para dormir, pérdida o exceso de apetito, dermatitis,
pérdida de cabello, gastritis, tensión muscular. También desarrollar
enfermedades aún más graves a nivel orgánico. A nivel cognitivo de aquí se
desprenden muchos trastornos de ansiedad y depresivos. Es increíble cómo hablar
a tiempo y de manera acertada nos puede evitar desarrollar diferentes síntomas
y enfermedades. Claro comunicarnos asertivamente es todo un arte, un arte que
se debe estudiar y practicar para poder expresar todo lo que necesitamos
expresar sin herir a otras personas y que la información llegue adecuadamente.
No es fácil hacerlo, pero si se puede.
La poca expresión lleva a muchas personas a aislarse, lo que hace las
relaciones interpersonales aún más difíciles, lleva a otras personas a
refugiarse en el trabajo que puede dar como resultado una obsesión, llevando
también a la depresión.
Hablando propiamente del caso de los caballeros. La sociedad ha buscado
siempre reprimir al hombre en este sentido, limitándoles su expresión
emocional, prácticamente solo tienen permitido sentido rabia o alegría, las
demás emociones pueden ser desconocidas para muchos. Claro los que asisten a
consulta empiezan a luchar con estas creencias y créeme que lo hacen excelente.
Tengo caballeros como pacientes que se sienten tan libres al expresar su sentir
que empiezan a conocer sus emociones, las sienten, pasan por diferentes etapas,
buscan aprender a expresarlas y canalizarlas adecuadamente. Son excelentes pacientes,
por cierto.
Ah y había olvidado mencionar que también la no expresión verbal puede ser
uno de los motivos de los diferentes problemas a nivel sexual como la
recurrencia en infecciones vaginales, urinarias, como también en la falta de
deseo, de lubricación. También puede ser uno de los motivos del dolor al tener
relaciones sexuales. En el caso de los hombres el no expresar puede fomentar
una disfunción sexual, eyaculación precoz o tardía, como resultado relaciones
sexuales no satisfactorias por una mala o escasa comunicación. Porque para
tener relaciones sexuales satisfactorias es necesario comunicarle a nuestra
pareja lo que nos gusta, lo que no, donde, entre otras cosas. Así como también
sentirnos cómodos con nuestra pareja para que así el
acto sea placentero.
Entonces todo lo que no se expresa, se somatiza, por eso la importancia de
expresar tanto las cosas que nos molestan, nos desagradan, nuestros miedos, lo
que nos hace sentir tristeza, como nuestra alegría. Entender que todas las
emociones son necesarias que no hay emociones negativas. Y que también hay un
montón de formas de expresarlo, no necesariamente tiene que ser hablado, se
puede expresar mediante la escritura, el dibujo, la pintura, el baile, el
canto, entre otros. Lo importante es expresar cada quién decide cuál es la
forma más fácil de hacerlo, teniendo que la información que le debe llegar a la
o las personas que se desea.
Las emociones son el valor único a la experiencia de vivir. Con ello, reconocemos
la oportunidad de estar vivos y morir en algún momento para la búsqueda de
experiencias.
Así es, el alcohol y las drogas en muchos momentos son un escape ante
situaciones que no queremos afrontar y que sinceramente no sabemos hacerlo. Así
como lo son muchos otros vicios como los vídeo juegos, películas, series,
apuestas, discotecas, ropa y demás cosas.
Cada una de las emociones está para enseñarnos algo, la tristeza nos la
rabia nos enseña a conocer y establecer nuestros límites, al no permitirnos
sentir la rabia, no vamos a lograr establecer límites sanos. El miedo nos
enseña a ser cuidadosos a pensar en diferentes alternativas. El desagrado a entender
que hay cosas, personas que pueden ser perjudiciales para nuestra salud física
y mental llevándonos a ser más precavidos y detallistas.
La tristeza nos enseña sobre la empatía, la humildad, el cuestionamiento
sobre las cosas que estamos haciendo. La alegría nos enseña a valorar los
momentos y también nos muestra las diferentes alternativas que hay ante
situaciones. Por eso y más motivo es que es tan importante permitirnos sentir
cada una de nuestras emociones para así poder expresarlas.
De PsicoArte no te puedo hablar sin mencionar a mi socia Tibisai Duque,
ella es la maravillosa artista y diseñadora gráfica de la maravilla de espacio
seguro llamado PsicoArte. Donde ella se encarga de guiar a cada uno de los
participantes en la canalización de sus emociones y sentimientos mediante el
arte. Por mi parte yo los llevo a sentir, entender y expresar su sentir, para
que luego canalicen con el arte. Actividad que les ayuda a drenar, desahogarse,
conocerse mejor, valorarse y a aceptar todo aquello que no pueden controlar y
lo que sí. Como también llevamos a muchos participantes a conectar con su niño
interior, a disfrutar de un espacio para ellos mismos, a trabajar en su amor
propio y en la mejora de su diálogo interno. Es todo un lujo de servicio el que
ofrecemos mi socia y yo, del cual me siento sumamente orgullosa.
Hemos tenido diferentes participantes extrovertidos, introvertidos, entre otros, y todos en los talleres han logrado así sea por poco tiempo conectar, entender, expresar y canalizar sus emociones. Y vemos en sus ojos el orgullo de haber creado algo por ellos mismos, desde lo que estaban sintiendo.
Siendo modelos para una compleja búsqueda de la felicidad. Aquello que es
naturalmente propio y decidimos del amor incondicional vivir por el otro.
Ufff qué importante y delicado eso, porque ciertamente ser padres y ser un
ejemplo para alguien que, si o si va a seguir tus pasos, es una tarea bastante
compleja. De las primeras recomendaciones es que se acepten tal cual como son
con sus errores y virtudes, sus cualidades y defectos, que se estudien como
personas antes de como el rol de padres. Recomiendo siempre también trabajar en
sanar a su niño interior para evitar en lo posible repetir esos patrones o
estilos de crianzas que pudieron o no causarles tanto dolor cuando eran
jóvenes. Que busquen tener un buen diálogo interno, que se traten con cariño y
se den amor como individuos para que así le puedan enseñar a sus hijos
como darse amor.
Que internalicen el hecho de que somos seres humanos y cometemos errores,
que no se puede ser un padre o madre perfectos, pero si dar una crianza desde
la sanidad. Todo esto mencionado diría que es mucho más fácil en compañía de un
especialista (psicólogo) para que esté con ellos en este proceso
de tantos cambios.
Teniendo la oportunidad de avanzar desde el profundo dolor. Ser consciente
de una realidad de decisiones y expresar lo sentido para decidir vivir
libremente y no en un pasado habitual.
En mi caso soy muy de sugerir actividad física que sabemos que liberas los
químicos necesarios para mejorar nuestro estado de ánimo. Luego de ello
recomiendo a las personas diferentes libros para cultivar hábitos que le ayudan
a conocerse aún más y conectar con ellos mismos. Trabajo con la terapia del
espejo, para que la persona se dé cuenta de quién es y vea más allá de su
aspecto físico, aprendiendo a apreciar cada uno de sus detalles. Una matriz
FODA siempre es de gran ayuda con muchos de los pacientes, así como establecer
las metas a corto plazo. Metas y objetivos en los diferentes aspectos de su
vida. Esto es gran parte de lo que hago en terapia, claramente con una escucha
activa y adaptando al caso. Cada paciente es diferente y se le sugieren
actividades diferentes que sean de su agrado.
He tenido casos de
pacientes masculinos con depresión por una infancia traumática y dificultad
para expresar sus emociones que hasta les hago seguimiento en cuanto a su
alimentación, porque también es importante la alimentación del paciente. Así
como seguimiento en cuanto así están haciendo actividades físicas, hobbies,
teniendo espacios para ellos mismos, entre otras cosas.
También he tenido pacientes que por cierto bastante orgullosa me siento de
esos casos. Pacientes masculinos con una dificultad enorme para conectar con
sus emociones al punto que le han llevado igualmente a la depresión. El trabajo
ha sido de experimentar cada una de las emociones, paso a paso mediante las
diferentes situaciones por la que el paciente ha pasado. Ese paciente ha sido
todo un éxito.
También he tenido pacientes con dificultad para mantener una erección
debido a un estrés agudo en el que se encontraba el paciente y la esposa no le
ayudaba y se quedaba de no estar satisfecha en las relaciones sexuales cosa que
afectaba aún más al paciente en mantener sus erecciones. El trabajo fue de
regular los niveles de estrés con diferentes actividades entre ellas las
físicas, así como trabajar también todo el sistema de creencias inculcado por
la sociedad. Y comunicación asertiva para que se pudiera expresar asertivamente
con su esposa de todo lo que lo tenía estresado y de cómo se sentía cuando su
esposa mencionaba su insatisfacción.
Como también he tenido otras pacientes femeninas que han aprendido a
comunicarse desde la agresividad, críticas constantes, señalamientos, victimismo,
manipulación, que han logrado darse cuenta de esto y de cómo les estaba
afectado en su relación de pareja, así como también que este patrón que vienen
imitando de sus padres, es un patrón inconsciente que no quieren imitar ni
muchos menos transmitírselo a sus hijos. Al hacerlo consciente empiezan a
sanar. Sanan desde las heridas de los padres hasta sus propias heridas. Es para
mí, un orgullo acompañar a tantas personas en su proceso de identificación,
expresión, sanación y aceptación.
UN MUNDO DIFERENTE DESDE ACÁ
Evitamos en gran medida las
situaciones dolorosas, en una medida exacta de ser controlados, ante todo. La
situación más recurrente en una realidad de los sentimientos es llegar a amar,
es lograr amar en una regla catastrófica de “quien se enamora pierde”. Y es una
verdad a medias de sufrir el desamor, una pérdida y un engaño. Pero la experiencia
es nunca perder en la única oportunidad de vivir; fundamentalmente es un
recuerdo valioso de aquel que fui para llegar a ser, un aprendizaje que sienta
las bases de nuestra propia seguridad para seguir intentando y la comprensión de
una realidad inevitablemente. Limitarnos a no sentir y expresar algunas pocas
letras de amor es aquella pérdida irrecuperable del momento y de la persona. Y
somos eternamente prisioneros de nuestros únicos recuerdos para un presente.
Nos limitamos con gran esfuerzo
para no llegar a parecer, una acción bastante superficial, aprendida, de lo
profundo de nuestros sentimientos. Recurrimos a un sinfín de mecanismos de
defensa que nos hace parecer en una regla natural de ser. Aunque pueden ser
algo completamente fundamental para enfrentarnos a la realidad dolorosa; en un
intento para evitar la única realidad posible. Y así se ha vuelto recurrente
abusar de las sustancias psicoactivas, un intento en el exceso de querer
olvidar. La expresión de nuestros propios sentimientos ha sido la aguja en un
pajar de consumismo, la necesidad establecida a un rol social que puede llegar
a considerar una conducta destructiva, “la normalidad” de la que somos parte y
juzgamos una respuesta totalmente opuesta a lo “aceptable” dentro de la
división de los grupos.
La aguja entonces, es lo insignificante con gran valor para nuestra sociedad representada. Una
oportunidad escasamente de vivir la realidad cambiante e inevitable; un sufrimiento
incondicionalmente que nos permite vivir conscientemente hacia la plenitud. La
expresión del sufrimiento es un verdadero valor a la limitación del mismo
sufrimiento. Hemos crecido particularmente con una idea de contabilizar aquello
que nos debería hacer sufrir realmente y son el mayor número de situaciones
que, podemos ignorar en una realidad para mantener una imagen. El silencio y el
abuso han sido nuestra única defensa desarmada ante el poder de las palabras, aquel
recuerdo permanente.
Ha sido tan maravillosamente la
entrevista, reconociendo mi gran problema de un tiempo extenso en la dificultad
para expresar mis verdaderos sentimientos. Y es que, la razón de debilidad ha
marcado profundamente vivir la experiencia plenamente. Hoy que valoro cada momento
y agradezco cada oportunidad, es un trabajo conscientemente expresarme y es la
única fuerza de reconocer mis propias debilidades y aceptarlas como un todo
naturalmente. Un ser especialmente, en la capacidad de sentir y expresar libremente,
diferenciándonos de todo aquel que no podemos llegar a comprender, solamente
por ser. Así que te agradezco profundamente Claudia, por haber tenido la oportunidad.


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