TAMBIÉN EN

Sígueme en Instagram!

LA NECESIDAD DE CREENCIA...

En un día cualquiera, hablamos de La necesidad de creencia.

En un intento desesperado de ser y reconocidos, quizás somos buenos, quizás somos malos. “Quizás” es una forma única de considerar una realidad límite. En una realidad únicamente considerable, quizás es alguna respuesta esperada; en una misma razón de sentirnos satisfechos, plenos y en el anhelo de lograr ser. El hombre que piensa, naturalmente asume y vive en una realidad de la búsqueda hacia el encuentro. Y es aquello completamente reconocido, aprendido. Como la existencia de un ser supremo que establece nuestro futuro y marca nuestras decisiones; un ser supremo de independencia con autoridad propia y sobre cada acto de la libertad.

Inevitablemente, me pregunto sobre la verdadera libertad que defendemos y mantenemos. Una libertad de ideas supremas que nos permite avanzar con tal seguridad ante lo incierto y el miedo que resulta vivir. Es una libertad para la vida extraordinaria superando cada día dicho miedo. Entonces, nuestra propia libertad es algo cuestionable a la razón de ser conscientes de una realidad donde anhelamos el futuro especialmente; una decisión bajo la presión social de ser buenos o ser malos. Por la única cantidad de años que reconocemos, la libertad es algo imprescindible, que no podemos entregar, pero difícilmente desarrollamos como ser humano comprensible.

Ahora, la necesidad permanente es algo de la libertad precisamente, una necesidad única, recurrente y definitivamente condicional al ser humano. La necesidad de la creencia ha sobrevivido a los años, incluso a una lucha histórica por la libertad. La necesidad es la fuerza ante el sufrimiento y el encuentro ante una búsqueda desesperadamente. La necesidad es lo eterno de una incomprensible realidad mortal, por lo que nos satisface en gran medida para el valorado tiempo. Un logro mayor es aceptar y vivir en paz con nuestra situación desde la consideración divina a un resultado forzado. Habitualmente aquello que tendríamos que haber vivido.

Mientras que, lo que vamos a vivir es una decisión conscientemente de responsabilidad. La responsabilidad es un poco de la libertad de ser humano. De la bondad sin la intención de una asegurada eternidad.

La esperanza es lo último que se pierde en una necesidad de la creencia, en una realidad de encontrar cada día considerando la muerte.

Migday Girón.

Yo pienso que realmente, durante toda la vida, han necesitado darle a la sociedad un regimiento, algo que determine el orden, pero también la confianza moral y espiritual. Esa imagen de "hombre" porque según muchos "el mundo es de los hombres"; por eso, que toda figura masculina esta en todos los entornos de la vida, y no en cualquier orden sino como protagonista principal, el hombre Dios todo poderoso, el hombre que evolucionó, el Hombre presidente, el hombre profesor, el hombre que va a la guerra, el hombre Director General de la empresa, el hombre de la casa y padre, representación de fuerza masculina e inteligencia. Y qué curioso que las mujeres, no solo son quienes ocupan mayor porcentaje en la tierra, sino que dan vida, son organizadoras, revolucionan y agilizan las estructuras que esos hombres presiden. Recuerdo un ensayo de uno de los libros de Freud, el malestar en la cultura, refiero parte de prólogo donde narra que envía a un amigo suyo un pequeño trabajo sobre la religión como una ilusión, a lo que su allegado responde que lamentaba que no le concediera su justo valor a la fuente última de la religiosidad, y que está a su vez residiría en un sentimiento/sensación de eternidad, como algo sin límites ni barreras, en cierto modo oceánico.

Y es que si, instintivamente el hombre necesita creer en algo, llámelo usted intuición, fe, religión, y véase en diferentes personas, caras, objetos, muñecos, personajes. El tema es que yo coincido con el autor, aun no encuentro quizás que/quien llene ese sentimiento oceánico, eso que me traiga a tierra y evite que me "desajuste psicológicamente" A que me refiero con esto, a que esta realidad ha sido impuesta por años, y así, como hacemos honor a las creencias que nos imponen en casa desde pequeños, pues asumimos que por tradición somos esos feligreses por los que tanto rezaron nuestros abuelos, y que Culturalmente hablando son creencias que no tienen incluso que ver con nuestros ancestros, sino que tiene que ver con el proceso de colonización y de cómo nos hicieron creer que en la ignorancia de la Fe, vendría un Dios misericordioso. Es así como, esta necesidad instintiva de creer en algo o alguien fue capitalizada.

Ahora, subjetivamente lo veo como la necesidad de reforzar mi sistema de creencias que va más allá de una creencia místico religiosa, y que se trata de un encuentro con mi yo superior y que se convierte en una necesidad oceánica cuando descubro que hay aristas de mi vida que mejorar, por las que debo responsabilizarme, y ser más sensible, entonces es allí cuando acudo a la necesidad del encuentro conmigo misma.

 



Comentarios

Seguidores

LO ÚLTIMO EN TECNOLOGÍA

MODA

Sígueme en Instagram!

LIBROS

LIBROS
Descargar